Las tormentas con granizo y fuertes vientos que azotaron el centro y sur de Misiones dejaron un saldo preocupante para los productores hortícolas. Mientras la zona norte, desde Eldorado hacia arriba, registró consecuencias menores, el temporal golpeó con fuerza en la franja centro-sur provincial, dañando tanto cultivos a campo abierto como estructuras de protección.
Vilmar Müller, productor hortícola y tesorero de la Asociación de Interferias, describió el cuadro en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones. «En la zona norte, que sería de Eldorado hacia arriba, no fue tan grave. Hubo granizo y viento, pero en la zona sur centro realmente hizo muchos estragos, fue muy fuerte», señaló.
El daño no se limitó a los cultivos. Las coberturas plásticas de los invernaderos también sufrieron roturas y voladuras, lo que deja las plantas expuestas a las lluvias que puedan venir. «Hizo mucho daño a todo lo que sea la producción a campo, como también a lo que está bajo cubierto: voladura de plástico, rotura de eso», detalló Müller.
El golpe llega en un momento especialmente sensible para el sector. «Lamentablemente sucedió nuevamente, más cuando la situación está bastante complicada. Es un golpe más al productor», resumió.
El producto más afectado será la verdura de hoja —lechugas, acelgas y similares—, que en esta época del año atraviesa su pico de producción. Müller estimó que la oferta disponible en ferias francas y mercados de productores podría caer alrededor de un 30% en ese rubro. «Yo calculo un 30% seguramente que se vio afectado en todo lo que es la producción de hojas», afirmó.
La recuperación llevaría al menos un mes. Los cultivos que todavía no alcanzaron la etapa de cosecha podrán reponerse con el tiempo, pero la oferta inmediata será menor. «Los próximos 30 días vamos a tener problemas con todo lo que es verduras de hoja que van a estar golpeadas, machucadas, por granizo», advirtió.
Hasta el momento no existe un relevamiento formal de los productores damnificados. Müller explicó que en otras épocas ese registro se realizaba para gestionar asistencia estatal, algo que hoy resulta más difícil. «Antes nosotros por ahí teníamos relevamiento, por ahí teníamos algún apoyo, alguna ayuda del Estado. Entonces por ahí se hacía el relevamiento, pero hoy, como eso está complicado, no se toma el trabajo de relevamiento», señaló. Por ahora, la información sobre los daños circula a través de grupos y contactos entre feriantes.
En cuanto a los precios, Müller no anticipó aumentos importantes. Explicó que el margen para trasladar las pérdidas al consumidor es acotado, porque los propios productores prefieren contener los valores para sostener las ventas. Algunos artículos podrían subir levemente si los feriantes deben recurrir a mercadería de terceros para mantener el abastecimiento, pero descartó un salto generalizado.
«Los precios hoy están muy complicados para manejarse porque por ahí poco suba, pero la situación económica está muy limitada y los productores también se limitan a aumentar precios porque lo que quieren es que el consumidor pueda comprar y seguir vendiendo», explicó.
Frente a fenómenos climáticos cada vez más intensos, parte de los productores ya viene reforzando sus estructuras y construyendo curvas de nivel para evitar que el agua arrase con los cultivos. Sin embargo, Müller reconoció que hay un límite claro ante tormentas severas. «Contra el clima, cuando viene bravo, hay pocas cosas que un productor pueda realizar», dijo, y remarcó que el granizo sigue siendo el fenómeno más destructivo para el sector.
Las ferias francas de la provincia podrían comenzar a reflejar el impacto en las próximas semanas, con menor variedad y cantidad de verduras de hoja disponibles.
Con informacion de Primera Edicion.