Un emprendedor de El Soberbio produce 400 mates por día y los vende en todo el país

Desde El Soberbio, en el sur misionero, Javier Olsen construyó en pocos años un emprendimiento que hoy produce alrededor de 400 mates de calabaza por día y distribuye sus productos a todo el país. Lo que arrancó en 2019 como una experiencia casi artesanal se convirtió en una pequeña industria que mueve casi 2.000 unidades por semana.

«Arranqué en 2019 con unos 60 mates. Empecé a publicar y tuve éxito, suerte. Me empezaron a pedir más cantidad de mates y ahí empecé a tratar de conseguir más semillas para plantar», contó Olsen en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones.

El crecimiento de la demanda lo llevó a sumar productores locales. Hoy cuenta con una red de 12 familias que cultivan el porongo —la planta cuyo fruto se usa como recipiente— para abastecer su proceso de fabricación. «El año pasado cerré con más de 220 mil mates vendidos», precisó.

Las redes sociales fueron clave para que el negocio trascendiera las fronteras provinciales. «La gente sabe de dónde se saca el mate de porongo y hoy El Soberbio se declaró Capital Provincial del Mate. La gente nos busca por Internet, se comunica con nosotros y así consigue el mate deseado», explicó el emprendedor.

Ingenio Mates ofrece más de 30 modelos: desde calabazas naturales y pulidas hasta versiones con patas metálicas o forradas en cuero. «El mercado más grande es el mate imperial, que se vende forrado en cuero. También están los camioneros, torpedo y con virola», enumeró Olsen.

Uno de los hitos de la marca fue que sus calabazas llegaron a manos de los jugadores de la Selección argentina campeona del mundo. Según relató Olsen, un cliente de Gualeguaychú adquirió los recipientes producidos en Misiones y realizó las terminaciones en alpaca, confeccionando alrededor de 75 unidades que fueron entregadas al plantel.

«Hoy nos sentimos orgullosos de que todos los jugadores de la Selección argentina estén tomando mate en calabazas que salieron de Misiones, de mi depósito y de mi limpieza», dijo.

El diferencial de sus productos, según Olsen, está en el proceso de secado y terminación. «No apuramos el secado. Trato de hacer stock, darle tres o cuatro meses de secado a la calabaza y después empezar a limpiar el interior y hacer el lijado. Eso también le da un sabor muy bueno al mate. Es un trabajo muy artesanal y personalizado», detalló.

El modelo imperial es el más vendido en el país. Con terminaciones de alpaca, su precio ronda los 15 mil pesos.

Con informacion de Primera Edicion.