El anuncio del gobernador Hugo Passalacqua de impulsar la modificación de la Ley de Promoción de Bioinsumos para eliminar la prohibición absoluta del glifosato en Misiones generó una respuesta favorable de las principales organizaciones del sector productivo provincial.
Entre las entidades que manifestaron su apoyo se encuentran la Asociación Forestal Argentina (AFOA), la Federación de Asociaciones Rurales y Forestales de Misiones (FARM), la Confederación Económica de Misiones (CEM), la Sociedad Rural Argentina (SRA) y la Asociación de Productores, Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones y del Norte de Corrientes (APICOFOM).
El cuestionamiento a la prohibición no es reciente. Desde 2025, la CEM había advertido públicamente que la normativa no contaba con un reemplazo biológico validado que demostrara eficacia real, escala comercial y accesibilidad económica adecuada para las condiciones agroecológicas de Misiones.
El conflicto también llegó a la Justicia: la SRA había presentado un recurso ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación cuestionando la constitucionalidad de la prohibición. Tras el anuncio del gobernador, la entidad celebró la medida por entender que restituye herramientas clave para el manejo de los cultivos y aporta certidumbre a las decisiones de inversión.
La FARM, por su parte, sostuvo que la transición hacia esquemas productivos más sustentables requiere sustento técnico sólido, alternativas biológicas comprobadas y condiciones económicamente viables para el productor. La federación destacó que actividades centrales para la economía misionera —yerba mate, té, forestación, ganadería y agricultura familiar— tienen dinámicas diversas que exigen herramientas adaptadas a cada realidad.
Desde la AFOA se señaló que el glifosato sigue siendo un insumo indispensable para el control de malezas en fases críticas del establecimiento de macizos forestales, y que no existen sustitutos de eficacia equivalente validados bajo las condiciones climáticas y de suelo de la provincia.
La CEM, en tanto, planteó que las decisiones que afectan al desarrollo agropecuario, forestal y económico de Misiones deben estructurarse a partir del consenso multisectorial y de la evidencia científica.
El presidente de la Asociación Forestal y Ambiental de Misiones, Nicolás Ocampo, apuntó que «el verdadero desafío consiste en abandonar posiciones extremas y construir una política que proteja la salud y el ambiente sin destruir la producción, el empleo y la competitividad de quienes trabajan en la provincia».
Los referentes del sector coinciden en que la derogación de la prohibición no supone abandonar los objetivos de sustentabilidad, sino cambiar el enfoque: promover la adopción de bioinsumos a través de la investigación, la extensión agrícola y los incentivos económicos, en lugar de vedas directas que comprometan la viabilidad de las explotaciones.
La adecuación normativa abre además una agenda orientada a establecer protocolos de aplicación de fitosanitarios, capacitación de operarios, trazabilidad de productos y un rol más activo de la ciencia para determinar cómo y en qué condiciones deben utilizarse estos herbicidas mientras se desarrollan alternativas biológicas competitivas.
Con informacion de AgroMisiones.