Agosto es, en términos estadísticos, el mes más seco del año en Misiones. Sin embargo, el 2026 rompió con esa tendencia de manera contundente: la influencia del fenómeno El Niño dejó en Posadas un acumulado pluviométrico de 158,7 milímetros a lo largo de 13 jornadas de lluvia, cuando el promedio de la serie climática 1991-2020 para ese período es de 87,1 milímetros.
Así lo confirmó Favio Cabello, responsable del Departamento de Meteorología y Prevención de Riesgos Naturales (OPAD) de la Municipalidad de Posadas. «En agosto tuvimos el fenómeno de El Niño ya bien manifestado y por eso llovió un 82% más de lo normal», señaló el especialista.
El contraste con años anteriores es notable. Si bien en agosto del año pasado también se registraron valores por encima de la media, Cabello aclaró que aquel desvío respondió a variaciones propias del tiempo y no a un patrón climático de escala global. Esta vez, en cambio, el responsable es un fenómeno macroclimático que se origina en el Océano Pacífico y cuya influencia ya se percibe con claridad en todo el Nordeste argentino y el sur de Brasil.
Sobre los mecanismos detrás del fenómeno, el meteorólogo explicó que «El Niño es una corriente de viento en capas medias y altas que entra por el Pacífico y trae humedad. Esos vientos de altura, que habitualmente son secos sobre nuestra zona, se vuelven húmedos durante este fenómeno y hacen eclosión al acercarse al Atlántico».
Cabello también precisó que las irrupciones de aire polar actuaron como un freno temporal al avance del fenómeno: «en la medida que el aire frío se vaya, El Niño se va a instalar con todo, porque el frío le molesta a esta corriente húmeda».
Otro efecto visible del exceso de humedad fue la ausencia del habitual humo que cada agosto cubre los cielos misioneros. «Agosto es estadísticamente el mes más seco del año, considerado el mes del humo por el inicio de los rozados en Sudamérica y Misiones no es la excepción. Sin embargo, este año no tuvimos humo pero sí un exceso de precipitaciones», puntualizó el responsable del OPAD.
En cuanto a las temperaturas, el mes registró una máxima de 33,5 °C y una mínima de 9,1 °C, valores dentro de los rangos esperados para la estación.
Ante la transición hacia la primavera, Cabello anticipó un último episodio de frío para los próximos días. «El pronóstico anticipa una ‘ráfaga de invierno’ que se sentirá con fuerza en todo el territorio provincial desde la noche del sábado hasta las primeras horas del martes», advirtió. Para Posadas se esperan mínimas de entre 6 °C y 8 °C, con máximas que no superarían los 20 °C. En el interior de la provincia, el meteorólogo no descartó «alguna helada débil» para el lunes, favorecida por el cielo despejado previsto.
Ese pulso frío será breve. Desde el miércoles se proyecta una recuperación rápida de las temperaturas en toda la provincia.
De cara a septiembre, los registros históricos para Posadas indican un acumulado promedio de 132,8 milímetros. Con El Niño ya consolidado en la región, los pronósticos anticipan que las precipitaciones del próximo mes superarán ampliamente esa marca.
Con informacion de Primera Edicion.