El Ministerio de Ecología de Misiones rechazó la viabilidad ambiental de un proyecto turístico, recreativo y cultural que se pretendía desarrollar dentro de las 600 Hectáreas de Puerto Iguazú. La decisión quedó formalizada mediante la Resolución 304, publicada en el Boletín Oficial provincial, y afecta a un emprendimiento proyectado dentro de la Reserva Iryapú, una de las zonas de mayor sensibilidad ambiental de la ciudad de las Cataratas.
El proyecto planteaba un establecimiento sobre una superficie total de 17.500 metros cuadrados, con 4.110,55 metros cuadrados cubiertos, destinado a recreación, esparcimiento, turismo y actividades culturales, con una vida útil estimada de 50 años. Tras el análisis de la Comisión Técnica de Evaluación de Impacto Ambiental, el organismo concluyó que la propuesta, tal como fue presentada, no resultaba ambientalmente viable.
Entre los fundamentos de la resolución, Ecología señaló que la iniciativa podía ocasionar impactos negativos significativos sobre los ecosistemas naturales, la biodiversidad y los servicios ambientales del área. También indicó que el diseño no demostró compatibilidad suficiente con los parámetros que establece el Plan Maestro de las 600 Hectáreas en materia de materiales, escalas, alturas y superficies, y que la configuración propuesta podía afectar el entorno paisajístico.
En consecuencia, el Ministerio resolvió rechazar el estudio de impacto ambiental y no autorizar la habilitación ni la ejecución del emprendimiento en los términos presentados. Si la empresa pretende continuar con la iniciativa, deberá evaluar alternativas constructivas.
El punto más relevante de la resolución es el que obliga al proponente y a sus consultores técnicos a presentar, en un plazo de 15 días corridos, un plan de restauración de toda el área afectada por desmontes. La recomposición deberá realizarse mediante la plantación de especies nativas propias del sector y estará sujeta a inspecciones de la autoridad ambiental. Los responsables también deberán entregar informes trimestrales sobre el avance de los trabajos y un informe final acompañado de fotografías.
La resolución no precisa cuántas hectáreas o metros cuadrados fueron desmontados ni en qué etapa del proyecto se produjeron esas intervenciones, lo que abre un interrogante dado que el expediente correspondía precisamente al proceso para obtener la viabilidad ambiental previa al inicio de las obras.
Las 600 Hectáreas fueron concebidas como un espacio de desarrollo turístico bajo criterios de sustentabilidad y conservación. La zona combina complejos hoteleros, emprendimientos turísticos, áreas de selva y comunidades mbya guaraní. La Provincia también mantiene políticas activas de restauración en el sector: durante 2025 se anunció la plantación de miles de ejemplares nativos dentro del área como parte del Plan de Restauración Funcional de la Selva Paranaense.
Con esta resolución, el proyecto queda frenado en su forma actual y sus responsables deberán recomponer las superficies que ya fueron afectadas.
Con informacion de Primera Edicion.