Tractorazo yerbatero en Puerto Iguazú: productores reclamaron ante la visita de Milei por los precios y el INYM

Productores yerbateros, tareferos y trabajadores rurales protagonizaron este viernes un tractorazo en Puerto Iguazú para visibilizar la crisis del sector y hacer llegar sus reclamos al Gobierno nacional, en coincidencia con la visita del presidente Javier Milei a la provincia.

La columna principal partió desde Comandante Andresito en las primeras horas de la mañana. Julio Petterson, presidente de la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte, indicó que solo desde esa localidad se sumaron 186 personas, a las que se agregaron representantes de Jardín América, Aristóbulo del Valle, San Vicente y otras localidades misioneras. Los manifestantes recorrieron la Ruta Nacional 12 y llegaron a Puerto Iguazú cerca del mediodía.

Milei se encontraba en la ciudad para participar del cierre de la 47ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), realizada en el hotel Loi Suites, donde también estuvieron presentes los ministros Federico Sturzenegger, Luis Caputo y Pablo Quirno.

Mientras el foro reunía a empresarios y funcionarios, los productores aguardaban a pocos metros del acceso utilizado por la comitiva presidencial. Según describió Petterson, la situación del sector es crítica: «El sector productivo la está pasando muy mal, el sector trabajador, tarefero, peor. Ya no le alcanza para comer, se están yendo hacia Brasil a buscar un futuro o por lo menos la garantía de darle de comer a su familia».

El dirigente señaló que el precio de la hoja verde cayó a la mitad respecto de 2023. «Nosotros, los productores, estamos totalmente destrozados, con los precios totalmente destruidos. Han degradado desde el 2023 para acá prácticamente el 50% del precio», afirmó. Según su comparación, si antes recibían alrededor de 400 pesos por kilogramo, hoy reciben aproximadamente 200.

Petterson también apuntó al incremento de los costos, en particular a la corresponsabilidad gremial, y describió el resultado como un achicamiento del ingreso disponible para productores y tareferos: «Cuanto más suben ellos, menos tenemos nosotros para repartirnos y nos estamos repartiendo pobreza. Esa es la realidad».

Para ilustrar la pérdida de poder adquisitivo, el dirigente planteó una comparación con el combustible: «Hoy, para comprar un litro de combustible necesitamos 32 kilos prácticamente de hoja verde. Antes, con un kilo comprábamos un litro de gasoil».

La protesta se desarrolló de forma pacífica y sin cortes de ruta. Petterson explicó que acordaron con personal de Gendarmería Nacional mantener la movilización sin disturbios a cambio de gestionar la posibilidad de acercar el documento formalmente al Ejecutivo: «Nosotros no cortamos, no hacemos disturbios, pero ellos se comprometen a hacernos llegar el petitorio con dos o tres de nosotros a Presidencia de la Nación y entregarle en mano la situación verídica de lo que está pasando».

Uno de los ejes centrales del reclamo es la desregulación del mercado yerbatero derivada del DNU 70/2023, que eliminó la facultad del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) para fijar precios de referencia para la hoja verde y la yerba canchada. En sentido opuesto, durante la convención del IAEF el ministro Sturzenegger descartó restablecer precios mínimos y planteó que el crecimiento del sector debería apoyarse en la apertura de mercados y el aumento de exportaciones.

Petterson cuestionó ese rumbo y estimó las pérdidas acumuladas del sector: «Ya perdimos más de 200.000 millones de pesos solamente el sector productivo en dos años y nueve meses». Y dirigió su reclamo directamente al mandatario: «Señor presidente, ¿cuánto más usted quiere que nosotros perdamos? ¿Quiere que vendamos nuestras tierras? ¿Quiere que nos empobrezcamos de tal manera que no podamos respirar más?».

El dirigente también subrayó el rol de los pequeños productores en la economía de los municipios yerbateros y sostuvo que los ingresos del sector se vuelcan de forma directa en comercios, empleo e inversión local: «Nosotros vamos a redistribuir ese dinero en el pueblo, lo vamos a poner en el kiosco, lo vamos a poner en la colonia, lo vamos a poner en inversión, lo vamos a poner en producción y le vamos a generar mano de obra».

El pedido central apunta a que el INYM recupere sus facultades regulatorias. «Necesitamos que empiece a gobernar para todos, que nos devuelva la potestad del Instituto Nacional de la Yerba Mate. Si hay que corregir, si hay que mejorarlo, mejorémoslo, pero juntos, no con imposición», reclamó Petterson.

Además del tractorazo yerbatero, otras organizaciones sociales y sindicales, entre ellas ATE Misiones, habían convocado previamente a jornadas de protesta en rechazo a la visita presidencial.

Con informacion de Misiones Online.