Organizaciones yerbateras le entregaron un documento a Milei en Iguazú en rechazo a la desregulación del sector

La visita del presidente Javier Milei a Puerto Iguazú, en el marco de la 47ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), fue aprovechada por organizaciones yerbateras para hacerle llegar un documento de rechazo a las políticas de desregulación del sector.

Jorge Skripczuk, de la Asociación Civil Impulso Yerbatero, fue el encargado de ingresar al hotel donde se desarrolla el encuentro y entregar el escrito a la secretaria privada del Presidente. Según informaron desde el sector, solo se permitió el acceso de una persona al establecimiento.

El documento está dirigido a Milei y a todo su equipo de gobierno presente en la provincia. También lo firmaron Julio Petterson, de la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte; Hugo Sand, de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones; Antonio Franza, de la Asociación de Productores Yerbateros y Tareferos del Alto Uruguay; y Salvador Torres, del Movimiento Agrario de Misiones.

El texto abre con una afirmación contundente: «No son bienvenidos a la Tierra de la Yerba Mate por una razón muy clara: sus políticas están destruyendo a esta economía regional que durante 100 años dignificó, dinamizó, generó crecimiento y desarrollo para miles de familias».

Las organizaciones sostienen que la desregulación no trajo mayor competencia ni precios más bajos para los consumidores, sino que fortaleció la posición de las grandes empresas en detrimento de trabajadores rurales, productores primarios y consumidores. También reclaman la recuperación de las facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), cuyas áreas técnicas, de Registro y de Fiscalización describen como debilitadas.

Entre los puntos más críticos del escrito figura la eliminación de los valores mínimos para la materia prima. Según las entidades, la hoja verde se paga actualmente entre $180 y $285 por kilo, frecuentemente mediante cheques diferidos a 90 o 120 días, cifras que representarían aproximadamente la mitad del costo de producción. «Mientras los costos de cosecha, flete e insumos trepan, los valores pagados al productor en el secadero se han deprimido, convirtiendo a la chacra en la principal variable de ajuste de la cadena», advierte el documento.

En materia de producción, el escrito consigna que durante los primeros siete meses de 2026 la cosecha de hoja verde cayó más del 11% respecto al mismo período del año anterior, lo que equivale a 71,5 millones de kilos menos recolectados.

Las organizaciones también señalaron el impacto laboral de la situación: la carga del Convenio de Corresponsabilidad Gremial pasó de un promedio de $13 por kilo en 2023 a cerca de $44 en 2026, lo que según afirman dificulta la contratación de tareferos y el cumplimiento de ese acuerdo.

Con informacion de Primera Edicion.