El gasto público cayó 10,3% real en agosto: recortes en provincias, programas sociales y salarios

El gasto primario devengado por el Gobierno nacional cayó 10,3% en términos reales durante agosto, en comparación con el mismo mes del año anterior. La estimación corresponde a la consultora Analytica, elaborada sobre la base de información oficial del Ministerio de Economía.

El recorte se produce en un contexto en que la recaudación tampoco muestra dinamismo. Según la consultora LCG, los ingresos tributarios de agosto registraron una baja real de 0,2% interanual y acumulan una caída de 3,7% en los primeros ocho meses del año.

El bimestre julio-agosto resultó ser el período con la caída promedio del gasto público nacional más pronunciada desde fines de 2024, de acuerdo con Analytica. En lo que va del año, el gasto primario acumula una reducción real del 4,1%.

Claudio Caprarulo, director de Analytica, señaló que «los sectores más golpeados como la industria, el comercio y la construcción aportan casi el 60% de los ingresos por IVA y Ganancias». Desde LCG, en tanto, consideraron poco probable que los derechos de exportación puedan compensar el bajo crecimiento de los impuestos vinculados a la actividad interna.

Uno de los recortes más significativos del mes fue el de las transferencias a las provincias, que se desplomaron 86,1% en términos reales interanuales. En el acumulado enero-agosto, la caída llega al 64,6%. Si se excluyen las transferencias destinadas a hospitales SAMIC, la reducción acumulada se ubica en 55,2%, según Analytica. Estas podas no afectan a la coparticipación automática, sino principalmente a los envíos discrecionales que la Nación puede manejar directamente.

Los programas sociales, sin incluir la Asignación Universal por Hijo (AUH) ni las asignaciones familiares, registraron una contracción del 40,6% real en agosto. Las pensiones no contributivas cayeron 76,7%, aunque Analytica advierte que ese resultado está condicionado por una base de comparación elevada del año anterior.

En el mismo período, el gasto en bienes y servicios bajó 19,6% y el gasto salarial del sector público cayó 8%, siempre en términos reales.

Entre las partidas que mostraron incrementos, la AUH creció 5,1% en términos reales, mientras que las asignaciones familiares retrocedieron 3,1%. La obra pública registró un alza del 60,9% real interanual en agosto, aunque Analytica vincula ese resultado en buena medida a una base de comparación baja del año anterior. Los subsidios económicos acumulan en el año un crecimiento real del 10%, impulsado por los subsidios energéticos, que subieron 26,4%, mientras que los de transporte cayeron 23,3%.

El ajuste está directamente relacionado con el compromiso fiscal asumido ante el Fondo Monetario Internacional. Durante el primer semestre, el Gobierno no alcanzó la meta intermedia acordada con el organismo, con una diferencia estimada en unos 570.000 millones de pesos. Desde el Ejecutivo explicaron que el desvío obedeció al diferimiento en el pago del impuesto a las Ganancias, cuyos ingresos se concentraron finalmente en julio.

Ese efecto de calendario mejoró las cuentas del mes siguiente: el Ministerio de Economía informó que en julio el Sector Público Nacional obtuvo un superávit primario de 2,96 billones de pesos y un superávit financiero de 244.897 millones. El resultado acumulado representaba hasta entonces aproximadamente 0,9% del PBI en términos primarios y 0,1% en el resultado financiero.

El objetivo oficial para cerrar 2026 es alcanzar un superávit primario equivalente al 1,4% del PBI, por debajo del 2,2% planteado originalmente. La presión sobre el gasto se mantiene mientras la recaudación no muestra señales claras de recuperación.

Con informacion de Primera Edicion.