Una ex peluquera abrió una franquicia de empanadas en Encarnación y suma clientes de Posadas

Karen León tenía las tijeras como herramienta de trabajo. Hoy, en cambio, maneja una franquicia de empanadas en Encarnación. El cambio fue radical, pero lo tomó junto a su esposo con un objetivo claro: sostener a su familia y apostar por un producto de consumo masivo en Paraguay.

El local de Don Empanadón está ubicado sobre la avenida Irrazábal, a metros de la Gobernación de Itapúa, y está a punto de cumplir su primer aniversario en octubre. La propuesta central son empanadas de 330 gramos, con croquetas y sándwiches de milanesa como complemento.

La ubicación resultó estratégica para captar clientela de los dos lados del puente. Según contó León, además de los vecinos de Encarnación, el local recibe habitualmente a posadeños que cruzan a Paraguay y aprovechan para hacer una parada.

«Vienen bastantes clientes y también tenemos muchos clientes de Posadas, de Argentina, que al pasar por acá les queda bien para parar», explicó la emprendedora en diálogo con Frontera Activa.

El abastecimiento del local depende de la fábrica central de la marca, que opera desde Asunción. Los productos llegan hasta Encarnación y allí el equipo se encarga de freírlos u hornearlos para la venta. Don Empanadón funciona bajo un sistema de franquicias y, según indicó León, la marca ya supera las 25 bocas en todo Paraguay.

La decisión de sumarse a esta franquicia en particular tuvo que ver con el perfil de la marca. León destacó que el carácter familiar que promueve el dueño fue determinante para ella y su esposo.

«Don Empanadón se representa por ser muy familiero. El dueño de la marca es una persona muy familiera que trata de unir, que quiere que más gente salga adelante con este emprendimiento, entonces, por ese lado nos gustó a mí y a mi esposo emprender y que sea esta (marca) justamente», sostuvo.

Con casi un año al frente del negocio, León reconoce que el camino no es sencillo. «Ser emprendedor no es fácil, hay días más feos que buenos. Hay días que vas y decís ‘quiero bajar los brazos’, pero hay que arriesgarse», reflexionó.

Y cerró con un mensaje para quienes están pensando en dar el salto: «Uno cuando es joven y tiene la oportunidad de poder arriesgarse, hay que arriesgarse. Hay un proceso que hay que pasar, pero todo tiene su recompensa».

Con informacion de Misiones Online.