Ezequiel Galeano murió este viernes después de más de dos décadas de lucha contra la fibrosis quística. Eldorado, su ciudad, y cientos de misioneros que lo habían seguido a través de las redes sociales le dieron el último adiós con profunda tristeza.
Su historia comenzó a los ocho meses de vida, cuando su madre, Mercedes López, recibió el diagnóstico. Desde entonces, la infancia de Ezequiel transcurrió entre complicaciones respiratorias, controles médicos y frecuentes traslados al Hospital Garrahan de Buenos Aires. Aun así, encontró en el deporte —y en el fútbol en particular— una pasión que lo acompañó siempre.
A los 18 años, en 2018, el deterioro de sus pulmones lo llevó a ingresar en la lista de espera del INCUCAI para un trasplante. Un año después, sin donante a la vista, su familia decidió hacer pública su situación en redes sociales. La respuesta fue inmediata: cadenas de oración y muestras de solidaridad se multiplicaron en toda la provincia y el país.
Ezequiel esperó tres años. El 4 de marzo de 2022 recibió finalmente un trasplante bipulmonar en la Fundación Favaloro. De regreso en Eldorado, retomó su vida cotidiana y comenzó a acompañar a otras personas que atravesaban situaciones similares a la suya.
A principios de este año, presentó complicaciones con el órgano trasplantado y fue derivado nuevamente a Buenos Aires. Los médicos trabajaron para evitar el rechazo y que Ezequiel no tuviera que enfrentar un nuevo trasplante, pero esta vez su cuerpo no pudo más. Los gastos de traslado y estadía llevaron a su familia a pedir ayuda solidaria una vez más, aunque el desenlace fue inevitable.
«No existen palabras para este dolor, te libero hermanito», escribió su hermano Gustavo en las redes sociales para despedirlo.
Con informacion de Primera Edicion.