El martes, una movilización masiva recorrió las principales ciudades del país bajo la consigna «Milei, cumplí la ley». La Marcha Federal Universitaria reunió a autoridades, docentes y estudiantes que reclaman el financiamiento que el Ejecutivo viene recortando desde diciembre de 2023.
Los números del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), presidido por Franco Bartolacci, son contundentes: las transferencias presupuestarias a las universidades nacionales cayeron un 45,6% en términos reales desde que asumió Javier Milei. Los salarios docentes y no docentes recibieron aumentos del 147% frente a una inflación del 293%, lo que implica una pérdida de más de un tercio del poder adquisitivo.
La brecha entre lo que el gobierno presupuesta y lo que las universidades dicen necesitar es abismal: el Ejecutivo proyecta 4,8 billones de pesos para este año, mientras el sistema universitario advierte que el mínimo para funcionar es de 7,2 billones. Aunque la Justicia dictó cautelares en dos instancias a favor de las universidades, el Ejecutivo apeló ante la Corte Suprema.
En ese contexto, el diputado nacional de La Libertad Avanza por Jujuy, Manuel Quintar, eligió estacionar en la cochera de la Cámara de Diputados una Tesla Cybertruck ploteada con el logo del partido. El vehículo, valuado en más de 100.000 dólares, no tiene representación oficial en el país y está sujeto a aranceles, tasas aduaneras e impuesto al lujo. Ante las críticas, Quintar respondió en su cuenta de X: «A mi nombre, con la mía…». Desde el propio espacio le pidieron que retirara el vehículo del predio.
El episodio ocurrió en la misma semana en que el gobierno aplicó un recorte de casi 2,5 billones de pesos en el gasto presupuestado para sostener el superávit exigido por el FMI. Las áreas afectadas incluyeron educación, salud, programas de prevención del cáncer, el INCUCAI y el Instituto Malbrán.
A esto se suma la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, alcanzado por una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito.
El deterioro del poder adquisitivo tiene respaldo estadístico. Un informe de la Fundación Pensar y Casa Tres revela que el 56% de los encuestados considera que su sueldo no alcanza, el registro más alto desde que comenzó la gestión. El 68% recortó actividades habituales: ocio (65%), primeras marcas (56%) e indumentaria (53%). El 59% se atrasó o dejó de pagar obligaciones básicas como tarjetas de crédito (42%) o servicios públicos (39%).
El salario real del sector registrado cayó un 8,9% entre diciembre de 2023 y febrero de este año, con el sector público como el más afectado, con una baja del 18,3%. El salario mínimo acumula una contracción real del 39%, alcanzando su nivel más bajo en dos décadas, mientras las jubilaciones promedio retrocedieron un 24%.
En materia laboral, si bien se crearon puestos netos, la economía destruyó 266.000 empleos registrados y generó 379.000 ocupaciones informales o no asalariadas, con impacto directo en la industria, el comercio y la construcción.
Frente a la parálisis de la economía real, el Ministerio de Economía que conduce Luis Caputo adoptó una serie de medidas que se alejan del ideario liberal que profesa el gobierno: bajó el piso del corredor de tasas al 20%, redujo encajes bancarios, lanzó líneas de crédito del Banco Nación al 0% para maquinaria agrícola y al 20% para capital de trabajo PyME, intervino en la importación de gas invernal a través de la estatal ENARSA y otorgó una bonificación del 25% para usuarios subsidiados.
Para los economistas Martín Redrado y Carlos Pérez, de la Fundación Capital, estas medidas resultan insuficientes ante un sesgo macroeconómico contractivo. El consumo no repunta y el crédito familiar choca contra una morosidad creciente: según la consultora EcoGo, la proporción de préstamos calificados como irrecuperables en la cartera no bancaria se cuadruplicó en un año, pasando del 2,6% al 10,8%. El stock de deuda incobrable asciende a 1,542 billones de pesos.
Con informacion de Primera Edicion.