Un empresario forestal de Eldorado advierte que Argentina quedó fuera del mapa mundial de la madera

Al finalizar el Seminario de la Industria Forestal Cono Sur 2026, organizado por Inderfor Argentina y Finlandia en Puerto Iguazú, el empresario misionero Daniel Durán sintetizó en una entrevista con ArgentinaForestal.com una conclusión que no deja mucho margen para el optimismo: «Argentina no figura en ningún lado» en el mapa global del sector maderero.

Durán es ingeniero forestal y propietario de Selva SRL, empresa de Eldorado fundada en 1991 que presta servicios de provisión de materia prima a las principales firmas del sector. Con 35 años de trayectoria y como integrante de la Asociación Maderera y Afines del Alto Paraná (AMAYADAP), su diagnóstico es contundente: «Es un sector estancado debido a factores estructurales. Hay una falta de una política macroeconómica estable, un entorno hiperregulado a nivel provincial, y deficiencias críticas en la infraestructura logística».

Las presentaciones del seminario, que mostraron estadísticas globales de producción, exportación e importación de madera, le dieron sustento empírico a esa percepción. «Cuando los fabricantes y especialistas exponían los volúmenes que se comercializan en el mundo, uno toma conciencia de que Argentina no mueve la aguja. Pero lo más preocupante es que si nos comparamos a nivel regional con Brasil, Chile y Uruguay, tampoco movemos la aguja. Nos pasaron por encima de una manera categórica», señaló.

El empresario identificó la logística como uno de los nudos centrales del problema. Para llegar a los mercados consumidores internos, la madera de Misiones debe recorrer unos 1.200 kilómetros exclusivamente por camión. «Hace 30 años cargábamos los raleos en la estación de tren de Garupá. Hace 20 años, empresas como Alto Paraná cargaban contenedores de pasta celulósica en el Puerto de Posadas. Hoy la única vía es el camión», recordó.

Ese costo logístico, según Durán, también explica la concentración que se está produciendo en el sector: los grandes aserraderos se integran verticalmente con sus propias plantaciones para no depender de proveedores externos. «Cada vez va a ser más difícil para un aserradero comprar materia prima a terceros. Esto responde a una necesidad de supervivencia, porque el costo logístico es lapidario y no le deja margen de rentabilidad a las industrias si no manejan su propia materia prima», explicó.

Esa tendencia afecta directamente a empresas como la suya. Durán reconoció que está evaluando migrar parcialmente hacia la actividad agrícola tras décadas en el sector forestal, ante la caída sostenida de los márgenes de rentabilidad y del valor del monte en pie. «Desde la época del gobierno de Macri la rentabilidad viene en retroceso. En ese momento pensamos que habíamos llegado al peor escenario, luego vino el gobierno de Alberto Fernández y fue peor, y la situación actual es todavía más compleja», afirmó.

La ubicación fronteriza de Misiones, que podría representar una oportunidad de acceso al mercado brasileño, tampoco redunda en ventajas concretas según el empresario. «Estamos al lado de un mercado consumidor de millones de habitantes con excelente poder adquisitivo, pero la burocracia aduanera y los costos del flete internacional lo hacen inviable», sostuvo, y dio como ejemplo que la aduana de San Antonio cierra a las siete de la tarde. «¿Cómo hace la integración productiva o el traslado de trabajadores después de esa hora? Son trabas que desde los gobiernos nacionales o provinciales no se conocen porque no viven nuestra realidad», cuestionó.

A esas trabas se suma la demora en la importación de repuestos. Durán contó que en diciembre adquirió un tren rodante para una máquina pesada y que a mediados de abril el repuesto aún no había llegado por dificultades en el proceso de importación. «Mantener una máquina parada cuatro meses por un repuesto destruye cualquier esquema de competitividad», afirmó.

Desde AMAYADAP, la asociación lleva dos décadas reclamando sin éxito una medida concreta: que el peaje para camiones que transportan materia prima bruta se cobre una sola vez por día, independientemente de la cantidad de viajes. «Nuestros camiones pasan cuatro veces por día por el mismo peaje para mover rollos desde el monte a la fábrica y pagamos las cuatro veces. Ese costo representa hoy un impacto de 400 pesos por tonelada de madera bruta. Con los márgenes tan estrechos que dejó la caída de compra de raleo por parte de Arauco, ese costo te obliga a trabajar a pérdida o, con suerte, empatar», detalló.

Con informacion de Misiones Online.