Los créditos irrecuperables en el sistema no bancario se cuadruplicaron y superan el 10% de la cartera

El segmento del crédito no bancario —que incluye billeteras virtuales, fintech y otros proveedores financieros— muestra un deterioro acelerado en la calidad de sus carteras. Según un informe de la consultora Eco Go, los préstamos clasificados como irrecuperables pasaron de representar el 2,4% del total en diciembre de 2024 al 10,8% en marzo de 2026, cuatro veces más que un año atrás.

En términos de stock, eso implica que los créditos en esa categoría saltaron de $177.000 millones a $1,54 billones en quince meses. La irregularidad total de las carteras no bancarias llegó al 27,5%, lo que significa que más de uno de cada cuatro pesos prestados tiene algún problema de repago.

El informe señala que esa tasa de mora supera en más de cuatro veces la irregularidad del sistema financiero en su conjunto y es 2,4 veces superior a la registrada en el crédito bancario destinado al consumo de familias.

El peso del deterioro cae principalmente sobre los hogares: el 92% del crédito no bancario está destinado a familias. Los préstamos en situación normal bajaron del 86% de la cartera a fines de 2023 al 66,7% en marzo de este año. En paralelo, los créditos irregulares escalaron del 7,3% al 27,5% entre diciembre de 2024 y marzo de 2026.

El endeudamiento de los hogares con entidades no bancarias equivale al 36,7% de la masa salarial mensual. Si se suma el crédito bancario, esa cifra asciende al 145,4%. La situación es más grave entre trabajadores informales y cuentapropistas, donde el crédito no bancario representa el 161% de una masa salarial mensual.

En cuanto al volumen, el crédito no bancario acumula dos meses consecutivos de caída en términos reales y se ubicó en $14,2 billones en marzo, con una retracción del 1,4% mensual real. El crédito bancario, por su parte, cayó 1,9% en el mismo período y acumula cinco meses consecutivos de baja.

La morosidad del sistema financiero en su conjunto también marcó un nuevo récord. En marzo, la irregularidad de las entidades financieras llegó al 6,7%, por encima del pico de febrero de 2020, previo a la pandemia, cuando había alcanzado el 6,1%. Según la consultora 1816, que relevó datos de la Central de Deudores del Banco Central, la irregularidad subió por decimoséptimo mes consecutivo y alcanzó su nivel más alto desde 2004.

«La mora en el crédito a hogares era de apenas 2,5% en octubre 2024, de modo que se multiplicó por casi cinco en menos de un año y medio, pese a que el producto bruto subió en el período», señalaron los analistas de 1816.

Las interpretaciones sobre las causas del fenómeno varían. El titular del Banco Central, Santiago Bausili, sostuvo que la rápida expansión del crédito el año pasado llevó a los bancos a prestar «a ciegas», con sistemas de scoring desactualizados que no reflejaban el perfil real de los deudores. Desde el sector financiero apuntan a la superposición de créditos y al apalancamiento generado por falta de información eficiente. Economistas y analistas, en cambio, destacan una tendencia a endeudarse para sostener el consumo de productos básicos ante la pérdida de poder adquisitivo.

Despite del deterioro de las carteras, la banca digital y las fintech ganan terreno. La banca digital ya representa el 15,1% del financiamiento total no bancario, frente al 6,1% de fines de 2023. Mercado Libre concentra el 14,8% del mercado y Ualá Bank el 2,3%. Tarjeta Naranja sigue siendo la principal jugadora del segmento, aunque redujo su participación del 44,7% al 37,7% entre fines de 2024 y marzo de este año.

Desde el sector financiero se espera que abril marque el pico de la mora y que luego tienda a estabilizarse. «A excepción de un shock inesperado, no hay razones para pensar que la mora se puede volver a disparar», indicó un representante del sector consultado por el medio Perfil, quien señaló que la inflación proyectada en torno al 2% y la menor presión de las tasas de interés son los principales factores que podrían moderar la tendencia.

Con informacion de Primera Edicion.