Cada 20 de mayo se celebra el Día Internacional de la Investigación Clínica, una fecha dedicada a visibilizar el papel que cumplen los ensayos clínicos en el desarrollo de medicamentos, vacunas y tratamientos.
La elección de esa fecha no es casual: conmemora el experimento que el médico escocés James Lind llevó a cabo en 1747 a bordo de un barco de la Marina Real Británica, considerado el primer ensayo clínico aleatorizado de la historia.
Lind investigaba el escorbuto, una enfermedad que durante siglos diezmó a los marineros en travesías prolongadas. La falta de vitamina C en la dieta, basada principalmente en galletas y carne salada, provocaba lesiones en las encías, llagas en la piel, debilidad extrema y, en los casos más graves, la muerte.
Para buscar una solución, Lind dividió a grupos de marineros enfermos y les administró distintos alimentos y suplementos. El resultado fue contundente: quienes recibían jugo de limón se recuperaban con rapidez, mientras que el resto no mostraba mejoría.
Así quedó demostrado que el consumo de cítricos era eficaz para prevenir y curar el escorbuto. El hallazgo revolucionó la medicina naval, aunque su aplicación a gran escala en la Marina Real Británica llegó tiempo después de la investigación inicial.
Lind vivió entre 1714 y 1794, y su experimento sigue siendo reconocido como un hito fundacional del método científico aplicado a la medicina.
Con informacion de Primera Edicion.