Atamañuk analizó su 14° puesto en Alemania y ya apunta a Montreal: «Lo que no se negocia es volver a empezar»

Ariel Atamañuk volvió de Brandeburgo con el 14° puesto en kayak y el 15° en canoa, y con un diagnóstico claro sobre lo que hay que corregir. El palista paralímpico argentino repasó su participación en la Copa del Mundo disputada en Alemania y no buscó excusas: las condiciones climáticas complicaron, pero el problema concreto está en los últimos 50 metros de cada regata.

«Las competencias fueron bastante duras. Allá hace mucho frío, y yo sentía al agua dura, pesada. Pero bueno, más allá de eso, todos fuimos a buscar esos primeros puntos. El nivel era muy alto. Las carreras y los tiempos fueron más altos que lo habitual», describió en diálogo con el programa Fórmula Tuerca, transmitido por Misiones Online.

Atamañuk explicó que el viento en contra fue un factor determinante, especialmente al cierre de las carreras. «Sé que tengo que ajustar en el entrenamiento, porque me quedo en los últimos metros. En otras oportunidades no se siente tanto, pero en esta me costó más, el clima no me ayudó tampoco. En esta el viento y demás me tiró más para atrás», señaló.

Descartó que una maratón previa que disputó en Entre Ríos haya incidido en su rendimiento. El problema, según explicó, fue la sensación de pesadez que le generó la pista alemana: «No tiene nada que ver. Sé que estas carreras son más largas. Me sentía muy como que era muy pesada la pista, me quedaba duro como al final de las carreras. Y la pasé mal porque no estoy acostumbrado a correr así, no estoy acostumbrado a esas sensaciones».

Sobre la pista en sí, detalló que las condiciones en Brandeburgo fueron inusuales incluso para sus estándares: «Dicen que es un río. Pero había muchísimo viento. Esta es la primera vez que me toca un lugar donde es tan ventoso. El kayak me costó mucho el equilibrio, la canoa por ahí la dirección lo pude llevar».

En cuanto al análisis técnico, identificó con precisión dónde se pierde: «Nos quedamos en los últimos 50 metros. Hasta los 150 metros venimos en el pelotón y en esos últimos 50 de venir segundo o tercero, terminás quinto o sexto».

Pese al resultado, el deportista asumió el puesto 14 como un punto de partida y no como un techo. «Hoy entendí que mi posición es 14. He estado más lejos, pero también estuvimos muy arriba. Es la primera del año. Es la primera sumatoria de puntos, y estoy contento por sumar los puntos que nos toquen. Tenemos ocho eventos de acá a los juegos, ya pasó la primera. Estamos como Argentina. Perdimos el primer partido, por así decirlo, no tenemos margen de error», graficó.

Su filosofía ante los tropiezos quedó resumida en una frase: «No busco excusas. Lo único que digo, al finalizar una competencia, el resultado sea bueno o malo, lo que no se negocia es volver a empezar».

El calendario inmediato lo lleva a Montreal, donde en aproximadamente un mes disputará la Copa del Mundo y el Panamericano —dos competencias que otorgan puntos para la clasificación olímpica—. En agosto le espera el Mundial en Poznan, Polonia.

Los entrenamientos ya retomaron en Tigre y Nordelta, con el foco puesto en corregir esos últimos metros que, según el propio Atamañuk, pueden cambiar el resultado final. «Toda carrera nos enseña. Está en nosotros entender y aprender de eso», cerró.

Con informacion de Misiones Online.