El sector de la construcción atraviesa un momento crítico en Misiones. Las ventas de insumos cayeron de manera significativa, las obras nuevas prácticamente desaparecieron del horizonte y lo que predomina ahora son pequeñas refacciones o ampliaciones de lo ya construido.
Macarena Sebo, responsable de Hormigonera El Nochero S.A., lo describió sin rodeos: «La verdad es que bajó muchísimo la venta, bajó mucho el consumo de la obra chica. La grande ni hablar». Según explicó, muchas familias optan por reformar lo que ya tienen antes que encarar una edificación nueva. «En vez de hacer una habitación aparte, deciden ampliar la parte que ya están construyendo y no hacen otra edificación», señaló.
Pero la caída de la demanda no es el único problema. Las empresas formales también enfrentan la presión de competidores que operan al margen de las obligaciones laborales e impositivas. «Estamos en una competencia bastante desleal», advirtió Sebo. Y lo ilustró con un ejemplo concreto: «Nosotros como empresa tenemos muchísimos costos aparte. Una ferretería de barrio por ahí funciona en un garage y no tiene chofer, no tiene ART, no tiene seguro y no tiene que pagar impuestos como nosotros sí».
Esa diferencia de estructura termina impactando en el precio final y en la decisión del cliente. «El costo fijo del producto tampoco se traslada 100%, pero hay una diferencia y ahí son 200 o 300 pesos que la gente te deja de elegir», agregó la empresaria.
El contexto macroeconómico no ayuda: los costos de construcción registran aumentos mensuales de alrededor del 3% y una suba acumulada anual del 30%. Algunos insumos específicos treparon entre un 8% y un 12%, impulsados por el alza del combustible y las actualizaciones salariales. En paralelo, la provincia ya acumula una pérdida de más de 5.000 puestos de trabajo registrados en el rubro.