El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) difundió un informe titulado «Análisis sobre la evolución reciente del complejo yerbatero: datos a marzo 2026» en el que advierte que los productores de hoja verde atraviesan «el peor momento» desde 2019 en términos de participación en el precio final de la yerba mate en góndola.
Según el documento, las medidas de desregulación derivadas del DNU 70/2023 debilitaron la capacidad regulatoria del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y agravaron la situación de rentabilidad de los pequeños productores.
De acuerdo al relevamiento, en marzo de 2026 el precio máximo pagado por kilo de hoja verde fue de 220 pesos, mientras que el valor promedio en góndola rondó los 5.024 pesos. Eso implica que el productor percibe apenas el 13,1% del precio final de venta.
El cuadro se vuelve más crítico si se considera que, según estimaciones del propio INYM citadas en el informe, producir un kilo de hoja verde demandaba en octubre de 2025 al menos 424 pesos. A partir de ese dato, CEPA concluye que los productores registran pérdidas mínimas de 204 pesos por cada kilo comercializado.
El estudio también señala un deterioro en las condiciones de cobro: los productores reciben solo una parte del pago al momento de la entrega y el resto en cuotas a 30, 60, 90 y hasta 120 días, en un contexto que el informe describe como marcado por el aumento de cheques rechazados y dificultades financieras generalizadas.
En cuanto a la estructura del mercado, el análisis indica que los diez principales operadores concentran el 74% de la producción industrial y que tres grandes firmas explican casi la mitad del mercado total. Para CEPA, esta concentración fortalece el poder de negociación de la industria frente a los productores primarios. «El eslabón intermedio consolida su posición a costa del productor», sostuvo el documento.
En materia de producción, durante 2025 se procesaron 889,3 millones de kilos de hoja verde, una caída de cerca del 10% respecto del año anterior. Si bien el primer trimestre de 2026 mostró una recuperación interanual, los niveles aún están lejos de los máximos registrados en 2024.
El informe también alerta sobre el crecimiento del éxodo laboral desde Misiones hacia Brasil, fenómeno que según el análisis ya no se limita a los tareferos sino que abarca trabajadores de otros rubros vinculados a la economía regional. CEPA advierte que la falta de mano de obra empieza a representar una amenaza concreta para las próximas cosechas.
Por último, el estudio cuestiona el recorte presupuestario aplicado por el Gobierno nacional al Programa de Impulso al Desarrollo de las Economías Regionales (IDER), y sostiene que esa reducción elimina herramientas de financiamiento clave para pequeños productores y cooperativas en un contexto de fuerte fragilidad económica.