El titular del INYM defendió la desregulación yerbatera ante Diputados mientras el sector denunciaba crisis social

En la reunión informativa convocada por la Cámara de Diputados de la Nación para analizar la situación del sector yerbatero, el presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Rodrigo Correa, salió a respaldar el rumbo adoptado tras el DNU 70/23 y aseguró que «la desregulación es el único camino probado hacia una industria yerbatera moderna, competitiva y exportadora».

Correa dedicó una parte importante de su exposición a describir los cambios internos que impulsó desde que asumió la conducción del organismo. Calificó al INYM como «sobredimensionado», cuestionó el crecimiento de la planta de personal entre 2020 y 2023 y enumeró recortes administrativos, reducción de cargos jerárquicos y nuevos controles de gestión.

«En cinco meses de gestión aplicamos una ingeniería administrativa profunda bajo la premisa de que una organización austera es condición necesaria para un sector pujante», sostuvo. Según detalló, el instituto redujo el 25% de los cargos en áreas que consideró «superpobladas» y logró un ahorro del 75% en viáticos de directores.

El funcionario también anunció avances en un convenio entre el INYM, ANMAT e INAL para reforzar los controles de composición, identidad y rotulado de la yerba mate, en el contexto de la controversia generada por versiones sobre posibles modificaciones en la definición del producto.

El punto central de su intervención, sin embargo, fue la defensa de la eliminación de los precios mínimos para la hoja verde. Correa afirmó que los datos «desmienten los pronósticos de colapso» y que el nuevo esquema favoreció a los consumidores. «El precio promedio en góndola tuvo una caída real del 46%», señaló.

Sobre el funcionamiento del mercado, aseguró que existe «competencia real» en la cadena. «Hoy observamos un mercado donde coexisten valores de 240 pesos por kilo de hoja verde para quienes entregan materia prima estandarizada, frente a precios de 380 pesos en zonas de alta tecnificación y calidad», afirmó.

También cuestionó el esquema anterior al sostener que la regulación «atrapó» a los pequeños productores en el minifundio. «El precio oficial actuó como un anestésico que limitó el crecimiento a escala», expresó. En esa línea, planteó que el productor debe dejar de esperar una referencia fijada por el Estado y convertirse en «un empresario agrícola que debe poner valor a su trabajo mediante la excelencia de su cosecha».

A lo largo de su presentación, Correa no hizo mención a las denuncias planteadas en la misma jornada por productores, cooperativas y trabajadores rurales, quienes habían expuesto problemas como pagos en cuotas, caída de rentabilidad, migración de tareferos hacia Brasil y deterioro de las condiciones de vida en las chacras. Tampoco se refirió en particular a la situación de los pequeños productores, uno de los sectores más mencionados en las intervenciones previas.

Al cierre de su exposición, ratificó que el INYM no volverá a regular precios. «Nuestras competencias legales se enfocarán estrictamente en garantizar transparencia de datos, asistencia técnica, inocuidad y promoción de la yerba mate argentina», concluyó.

Con informacion de AgroMisiones.