La Estación Experimental Agropecuaria Cerro Azul del INTA lleva adelante una nueva línea de investigación enfocada en el té de especialidad, un segmento que viene creciendo en Misiones y combina producción artesanal con valor agregado y diferenciación sensorial.
El trabajo consistió en una evaluación sensorial de 24 cultivares de té verde artesanal, todos desarrollados originalmente por el programa de mejoramiento genético del INTA y registrados ante el Instituto Nacional de Semillas. Esos materiales fueron concebidos en su momento para la producción industrial de té negro, que históricamente fue el principal destino de la actividad tealera provincial.
El ingeniero agrónomo Guillermo Arndt, de la EEA Cerro Azul, explicó que «el objetivo fue evaluar la calidad sensorial del té verde artesanal elaborado con estos cultivares y analizar cómo se comportan dentro del segmento de té de especialidad». También señaló que la investigación apunta a darles a los productores información concreta: «La idea es que los productores conozcan qué puede aportar cada clon. Por ejemplo, si un material tiene mejores características para elaborar té verde o incluso té blanco».
Las muestras fueron enviadas a distintas escuelas de té del país, donde las evaluaron sommeliers y catadores de reconocimiento nacional: la academia Peichen Tea Palace, Gyokuro Círculo Argentino de Té, el Club del Té, La Cofradía y la catadora Natalia Sánchez. Además, se realizó una jornada de degustación con productores en la propia estación experimental.
Cada evaluador eligió los cinco materiales más destacados entre los 24. Con las coincidencias se elaboró un ranking general, del que surgieron como mejor posicionados los cultivares SG 1891, TG 3215, CH 426, TG 8107 y TG 21103.
Desde el punto de vista organoléptico, los resultados mostraron diferencias significativas entre variedades, aunque todos los perfiles se mantuvieron dentro de las características típicas del té verde: notas umami, vegetales, dulces, florales y astringentes.
La investigación ya avanza hacia otras elaboraciones. Durante este año se produjeron muestras de té blanco con los mismos 24 cultivares, que fueron enviadas a escuelas especializadas para su evaluación. Arndt adelantó que «en breve vamos a contar con resultados sobre el comportamiento de estos materiales también como té blanco».
El trabajo del INTA busca brindar herramientas técnicas y genéticas que acompañen la consolidación del té de especialidad en Misiones y orienten las decisiones de quienes incorporan nuevas plantaciones con fines artesanales.