Susana Cuadra es productora de yerba mate en Andresito y, como muchos otros pequeños productores de Misiones, sintió que la desregulación del INYM le quitó algo concreto: la facultad de fijar precios y exigir su cumplimiento. Para contarlo, viajó hasta el Congreso de la Nación.
Ante el público reunido en esa instancia, Cuadra habló del trabajo cotidiano en la chacra, de madrugar, cocinar, limpiar y salir al rozado. «Hablan mucho de trabajo, pero realmente yo no sé lo que para ellos significa el trabajo. Yo como productora, me levanto a la mañana, me voy al rozado, tengo que cocinar, tengo que limpiar, para mí esto es trabajo. Cuando uno habla de pala, uno agarra la pala», afirmó.
También fue directa respecto de la conducción del Instituto Nacional de la Yerba Mate. «Vos no me representás, no me estoy sintiendo representada por alguien que ocupa la casa del productor», le dijo, según relató, al presidente del INYM Rodrigo Correa, y aclaró que no fue la única vez que se lo planteó.
Uno de los momentos más resonantes de su testimonio fue el relato de un contacto personal con el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger. Cuadra contó que consiguió su número a través de un grupo de productores, le escribió y le pidió que la llamara para contarle su situación como madre y como trabajadora rural. La respuesta que recibió la marcó: «Él me escribió, ‘Muchas gracias’, y me dijo, ‘Nosotros estamos trabajando para 47 millones de argentinos’. Me sentí como si yo no existiera en el país», relató. Ese intercambio se produjo el año pasado.
La sensación que le dejó ese mensaje fue la de quedar fuera del radar. «Me sentí como si yo trabajo, pago impuestos, pero a la hora de que ellos tengan que mirarme como argentina también, él me venga a decir que estaba para 47 millones y para mí no. Para mis hijos no», lamentó.
Cuadra tiene dos hijas estudiando en Posadas, una Licenciatura en Psicología y otra en Enfermería. En el Congreso habló de ellas con emoción. Dijo que trabajó toda su vida para poder sostenerles los estudios, para que logren lo que ella no pudo. «Por lo menos que ellos me digan el día que yo no esté más, ‘Mami hizo'», expresó.
Pero hoy eso se volvió difícil de sostener. «Ella paró de pagar porque hoy tiene que elegir entre la biblioteca y comprar una fotocopia», contó sobre una de sus hijas. Y sobre los gastos cotidianos agregó: «Mi hija me escribe, me dice, ‘Ma, mi cuadernillo sale 50.000’. Y me dolía el alma porque quien me conoce sabe, yo nunca quedé debiendo a nadie».
En cuanto a los números concretos del sector, Cuadra explicó que el kilo de yerba debería valer 500 pesos para que la actividad sea viable, pero que en la cooperativa lo entregan a 265. De ese valor hay que descontar flete y tarifa, lo que deja al productor con menos de 200 pesos por kilo, y en algunos casos con 100 o 120 pesos si se incluyen los costos de cuadrilla.
Al cierre de su testimonio, la productora se refirió a las declaraciones del diputado provincial de La Libertad Avanza Adrián Núñez y del presidente del INYM Rodrigo Correa, quienes según indicó negaron la existencia de una crisis en el sector. «Impotencia, rabia porque no caminaron en un rozado, porque no saben lo que es el sacrificio. Rabia me da totalmente cuando le escucho», dijo Cuadra, y apuntó contra uno de ellos: «Se dice de Oberá, se dice de la tierra colorada, pero no sé si un día tocó, si un día ensució los zapatos ahí».
Con informacion de Misiones Online.