Citroën decidió abandonar la fabricación de vehículos en Argentina y concentrar su producción regional en Brasil. La medida pone fin a 28 años de actividad industrial ininterrumpida en el país, contados desde 1998, cuando la empresa relanzó sus operaciones locales tras una primera etapa que había concluido en 1990.
El último modelo que salió de la línea de producción argentina fue la Berlingo Furgón. Ese vehículo será reemplazado por la Berlingo Van L2, que a partir de ahora llegará importada desde España.
La reestructuración no se limitó a la marca del doble chevron. En la planta de El Palomar, ubicada en el partido bonaerense de Tres de Febrero, también finalizó la producción de la Peugeot Partner. Las únicas líneas que seguirán activas en ese complejo serán las de los modelos Peugeot 208 y 2008.
En Brasil, Stellantis continuará fabricando el C3, el Basalt y el Aircross, mientras que en Uruguay mantendrá la producción del utilitario Jumpy.
En paralelo al cierre productivo, la empresa avanzó con un plan de retiros voluntarios. Según informó el periodista Jorge Duarte en Infogremiales, Stellantis está convocando individualmente a los operarios para ofrecerles la desvinculación. De acuerdo con esa información, quienes acepten recibirían entre cinco y siete salarios adicionales. El mecanismo apuntaría a reducir la plantilla sin escalar el conflicto con los gremios.
A eso se suman nuevas suspensiones programadas por caída de la demanda. Desde el lunes comenzaría un parate de dos semanas, al que seguiría otra interrupción entre el 13 y el 26 de julio.
La situación de los trabajadores contratados agrega otro frente de incertidumbre: cerca de 400 contratos vencen en los próximos días y, según trascendió desde el sector, no habría perspectivas de renovación.