El 25 de mayo de 2001, París fue la ciudad donde murió Alberto Díaz, conocido mundialmente como ‘Korda’. El fotógrafo cubano tenía 72 años y falleció a causa de un infarto. Su nombre quedó ligado para siempre a una sola imagen: la del ‘Che’ Guevara con boina, mirada fija y gesto desafiante, considerada por la crítica especializada entre los diez mejores retratos fotográficos de todos los tiempos.
La foto fue tomada el 5 de marzo de 1961, durante el cortejo fúnebre de las víctimas del atentado explosivo atribuido a la CIA contra el barco La Coubre, en Cuba. En ese momento, Ernesto Guevara se encontraba detrás de Fidel Castro junto al resto de sus compañeros y se asomó apenas un instante al paso del cortejo. Korda tuvo un minuto y medio para disparar el obturador.
«Me impresionó su mirada de pura ira por las muertes ocurridas el día anterior», recordó el fotógrafo años después. Tomó dos encuadres: uno horizontal y uno vertical. Eligió el primero porque en el segundo se veía la cabeza de otra persona asomando detrás del hombro del guerrillero.
El propio Korda bautizó la imagen como ‘Guerrillero Heroico’. Sin embargo, la foto permaneció casi desconocida hasta 1968, cuando el editor italiano Giangiacomo Feltrinelli la convirtió en afiche y la distribuyó por Europa, poco después de la muerte del Che en Bolivia. Desde allí se catapultó al resto del mundo.
Con el tiempo, el retrato dejó de ser únicamente un símbolo político para transformarse en un objeto de consumo masivo: camisetas, gorras y toda clase de productos cotidianos llevan ese rostro estampado.
La pregunta sobre quién posee el copyright de la imagen tiene una respuesta concreta: nadie. Korda, fiel a sus convicciones de izquierda, nunca reclamó derechos económicos por ella. La única excepción fue cuatro décadas después de tomarla, cuando se presentó ante la justicia para impedir que una marca de vodka la utilizara con fines publicitarios.
Con informacion de Primera Edicion.