El consumo de carne vacuna se acerca al nivel más bajo en veinte años mientras las exportaciones baten récords

La carne vacuna atraviesa una paradoja: el mercado externo muestra números récord mientras el consumo interno cae a niveles que no se veían desde hace veinte años. La combinación de menor faena, exportaciones en alza y precios que duplican la inflación configura un escenario de ajuste para la mesa de los argentinos.

Entre enero y marzo, el consumo interno fue de 512.800 toneladas, un 10% menos que en el mismo período del año anterior, según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra). En el mismo lapso, las exportaciones treparon a 199.658 toneladas res con hueso, un 17,1% más interanual, de acuerdo con el Indec.

La producción también retrocede. En abril se faenaron 960.900 cabezas, un 6,7% menos que en marzo y un 15,3% por debajo de abril del año pasado, según el Consorcio ABC. En el primer cuatrimestre, la producción acumulada sumó 926.600 toneladas, un 7,1% menos que en igual período de 2025.

El promedio de consumo de los últimos doce meses ya se ubica en 47,3 kilos por habitante al año, el registro más bajo en más de dos décadas, con una caída del 3,7% frente a marzo de 2025, según Ciccra. Hace veinte años, ese indicador superaba los 60 kilos por persona.

El consultor ganadero Víctor Tonelli proyectó que, ante la «fuerte caída de la oferta y la mayor competencia de la exportación, el volumen disponible para el mercado interno podría ubicar el consumo anual per cápita en torno a 43 o 44 kilos, unos 6 kilos menos que el año pasado». Según Tonelli, los precios se mantendrán elevados y no se esperan cambios significativos al menos hasta el segundo semestre de 2027.

En materia de precios, el kilo de carne vacuna promedió $18.564 en el Área Metropolitana de Buenos Aires en marzo, con una suba acumulada del 68,6% en un año, más del doble que la inflación general, según el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva). Los cortes con mayores aumentos en marzo fueron la picada común (20,4%), la carnaza común (17,7%) y la falda (13,4%). Un informe de la consultora Equilibra señaló que desde noviembre de 2025 el rubro carnes sube al doble de velocidad que el resto de la economía: 6,3% mensual promedio contra 2,7% del IPC general.

Por el lado externo, en abril las exportaciones de carne refrigerada y congelada sumaron 46.100 toneladas —un 13% menos en volumen interanual— pero generaron USD 321 millones, un 19,7% más que un año antes, según el Consorcio ABC. El precio promedio de exportación llegó a USD 6.968 por tonelada, el valor más alto en cuatro años. En el acumulado enero-abril, las ventas al exterior totalizaron USD 1.399 millones, con un crecimiento del 44,5%. China concentró el 57,4% del volumen exportado en abril, seguida por Estados Unidos y Europa.

El consultor Javier Preciado Patiño sostuvo que «el mercado encontró un punto de equilibrio y se puede exportar a este ritmo con estos valores y esta demanda interna». También advirtió que, a mediano plazo, si el frente externo sigue activo, «la industria frigorífica pedirá animales más pesados para exportación en lugar de novillitos y vaquillonas». Sobre el impacto en el consumidor, señaló que «el poder de compra del salario será determinante», ya que una mayor pérdida de ingresos podría acelerar la migración hacia cerdo y pollo.

Un informe de la Cámara de Matarifes y Abastecedores (Camya) precisó que, para un novillito de 360 kilos, la media res puesta en carnicería llegó a $9.774 más IVA el kilo, y el valor total de la media res en mostrador alcanzó $1.267.040 más IVA, monto del que deben cubrirse alquileres, salarios, impuestos y rentabilidad.

El nivel de encierre en feedlots se mantiene estable, con existencias levemente superiores a las del año pasado, lo que podría contribuir a estabilizar parte de la oferta en los próximos meses, según el Consorcio ABC.

Con informacion de Misiones Online.