El acto por el 25 de Mayo en San Ignacio tuvo este domingo un marcado tono político. El gobernador Hugo Passalacqua eligió la conmemoración patria para plantear un reclamo de fondo: más federalismo y mayor atención del Gobierno nacional hacia las provincias del interior.
Passalacqua abrió su discurso con una referencia histórica: recordó que Misiones fue la primera provincia en adherir a la Revolución de Mayo bajo el mandato de Tomás de Rocamora. «Los misioneros fuimos la primera provincia que adhirió a la Revolución de Mayo. Somos un pueblo rebelde, somos un pueblo que quiere que la voz del pueblo se escuche», sostuvo.
Para el mandatario, la fecha no debe limitarse a un acto protocolar. Señaló que el legado de Mayo sigue siendo una discusión vigente en torno al federalismo y a cómo se distribuye el poder dentro de la Argentina.
El momento más directo del discurso llegó cuando apuntó contra el centralismo porteño. «Queremos ser escuchados sobre todo por el Puerto de Buenos Aires, que no se comporta bien con nosotros y hay que decirlo», afirmó, marcando el tono político del acto.
En la misma línea, consideró que el proceso iniciado en 1810 tiene deudas pendientes. «Es una revolución inconclusa», dijo, y remarcó que «el interior continúa reclamando» una distribución más justa de recursos y oportunidades.
Passalacqua también pidió al Gobierno nacional que «mire con mayor atención» a Misiones y a las demás provincias. «Somos una provincia de gente que trabaja todo el día en los pueblos, en las chacras. Esto lo pedimos desde acá, con toda humildad, y lo pide este simple gobernador de una provincia pequeña, modesta y orgullosa», expresó.
A lo largo de su intervención trazó un paralelo entre el contexto de 1810 y la Argentina actual. «En situaciones difíciles tenemos que estar juntos. Ese fue el mandato de la Revolución de Mayo: cambio con unidad, todos juntitos», afirmó.
También reivindicó la necesidad de avanzar «con progreso, pero sin atentar contra la identidad», en referencia a preservar las particularidades de cada provincia dentro del proyecto nacional.
El gobernador cerró su discurso con un llamado a recuperar valores de solidaridad y consenso. «Tenemos que rehacer y recomprometernos con aquella revolución que soñó una Argentina próspera, solidaria, amable, sin odios y sin divisiones», concluyó.