La planta de Dass en Eldorado tiene los días contados. La fábrica de zapatillas de origen brasileño podría cerrar definitivamente en menos de 60 días, según confirmó el delegado gremial de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA), Hugo Penayo.
La crisis se agudizó a partir de la apertura de importaciones dispuesta por el Gobierno nacional, que golpeó de lleno a la producción local. A eso se suma la decisión de los propietarios de trasladar la actividad industrial a Paraguay, donde la empresa ya invirtió 40 millones de dólares para aprovechar el régimen de maquila y los menores costos operativos.
Actualmente la planta opera con 200 trabajadores, pero 43 aceptaron el retiro voluntario a partir del 1° de junio. Con esa reducción, la fábrica continuará con 157 operarios hasta fines de julio, plazo en el que se espera que la empresa también sume otros siete trabajadores al esquema de desvinculación. Penayo precisó que «el retiro voluntario es en cuotas con una indemnización del 100%».
El derrumbe productivo es contundente: la producción cayó un 80% en los últimos meses. Trabajadores de la planta explicaron la razón: «No hay pedidos de las empresas como Adidas, Nike, Fila, Umbro y Asics para el segundo semestre del año; por eso hacia fin de julio termina nuestra producción y nos quedamos sin trabajo».
El referente de UTICRA Gustavo Melgarejo había advertido previamente, en diálogo con Canal Doce, que la falta de producción no garantizaba la continuidad de la empresa a fin de año, aunque en ese momento destacó la voluntad de los propietarios de permanecer en Eldorado.
La historia de Dass en la ciudad está ligada al Estado misionero desde sus inicios. La empresa comenzó a funcionar en septiembre de 2007 en el predio de la ex planta maderera Comalpa Madera, propiedad provincial, con apenas ocho operarios. El entonces gobernador Carlos Rovira otorgó el comodato a pedido del ex intendente Norberto Aguirre, con la condición de priorizar la contratación de jóvenes eldoradenses. En diciembre de 2009, el gobernador Maurice Closs firmó la ampliación de otro sector.
En su mejor momento, la fábrica alcanzó 17.000 metros cuadrados cubiertos, produjo 22.000 pares de zapatillas por día y empleó cerca de 1.700 personas. La industria del calzado comenzó a declinar desde 2016 y, tras una recuperación parcial después de la pandemia, el escenario se deterioró nuevamente desde 2023 con el avance de las importaciones.