Eugenio Semino, defensor del pueblo de la tercera edad, describió un escenario crítico para los adultos mayores en Argentina y advirtió que el deterioro del poder adquisitivo de los jubilados no es un fenómeno reciente sino un proceso sostenido durante más de una década.
«El haber sigue perdiendo poder adquisitivo. Cosa que ocurre en forma ininterrumpida en los últimos 15 años. Con todas las administraciones, obviamente, en algunos momentos mucho más, como ocurrió en el 2023 por vía de la inflación. Pero sigue inexorablemente todos los meses perdiendo poder adquisitivo todos los jubilados. Las mediciones que hacen los políticos de sus respectivas gestiones, tratando de mostrar que la culpa siempre es del otro, en realidad no resuelven el problema, sino lo único que hacen es ocultarlo», señaló el especialista en una entrevista con Santa María de las Misiones.
Semino precisó la dimensión del problema con cifras concretas: «Si alguien puede suponer, por ejemplo, en Argentina tenemos casi 5.000.000 de jubilados y pensionados que, por todo concepto, a este momento están cobrando 470.000 pesos. Si alguien supone que con eso se puede subsistir en Argentina, es un verdadero disparate».
El gerontólogo también cuestionó la falta de debate parlamentario sobre la situación previsional. «No hay tema de debate en el Congreso de la nación, de ningún tipo. Se sancionaron dos medidas para modificar mínimamente, incorporar el bono al haber y aumentar el 7,2% en agosto del 2024 y agosto del 2025. Bueno, las sanciones se votaron. Quienes habían apoyado las sanciones, algunos otros apoyaron el veto. Y nunca más habló el tema», afirmó.
Desde su trabajo en atención directa, Semino remarcó la brecha entre la discusión pública y la realidad que observan quienes asisten a adultos mayores cotidianamente. «Nosotros atendemos 200, 400 casos por día, y lo mismo los colegas nuestros en un hospital, en un dispensario, vemos que crecen exponencialmente. Sin embargo, insisto, no es parte de la agenda política», sostuvo.
El defensor señaló además que la insuficiencia de los haberes obliga a muchos jubilados a mantenerse activos en el mercado laboral, lo que genera un efecto sobre las posibilidades de inserción de los jóvenes. «En Argentina pasa a ser el objeto a ser consumido. Lo vemos todos los días, la gente que llega a la edad jubilatoria está buscando trabajo para suplir lo que ya sabe que no va a poder pagar, lo más elemental, desde el alquiler, las expensas, la pensión, la comida», describió.
Por último, advirtió sobre el impacto que este panorama tiene en las expectativas de las nuevas generaciones. «Toca un problema que la política ni remotamente lo habla. Es la falta de proyectos de la juventud, ¿por qué va a querer llegar a tener un curso llamado laboral, a formarse, a capacitarse, a desarrollarse, si está viendo que el espejo que adelanta está viendo ese jubilado de 400.000 pesos que no sabe cómo comer mañana?», concluyó Semino.
Con informacion de Misiones Online.