La isla argentina Apipé Grande, situada en aguas paraguayas pero bajo jurisdicción del municipio correntino de Ituzaingó, atraviesa una situación cada vez más tensa. Según denuncias de sus propios habitantes y autoridades, la pesca indiscriminada de ciudadanos paraguayos y las restricciones impuestas por la Armada del vecino país afectan tanto a los pescadores locales como a la actividad turística de la zona.
El intendente Gustavo Figueredo denunció públicamente que los prefecturianos paraguayos amenazan a los pobladores de la isla. Según sus dichos, esas fuerzas no solo prohíben la pesca embarcada a los argentinos, sino también desde la costa.
Un pescador local, cuya identidad fue resguardada por temor a represalias, reveló ante cámaras del Canal 13 de Buenos Aires que el permiso para pescar tiene un costo de 50.000 guaraníes. Por su parte, el lanchero Leopoldo Ojeda se sumó a las críticas y señaló que, pese a que existe una prohibición de pesca en un radio de tres kilómetros aguas arriba y tres aguas abajo de Apipé Grande, las autoridades paraguayas permiten la actividad a sus propios pescadores en esa zona.
Los pescadores argentinos sorprendidos por la fuerza acuática paraguaya son puestos a disposición de la fiscalía de ese país. Además, según los denunciantes, se les secuestran las redes, los elementos de pesca y el producto de su trabajo.
La situación tiene implicancias diplomáticas. La construcción de la represa Yacyretá modificó el canal de navegación y alteró el límite entre ambos países. La Cancillería argentina informó que existen más de 240 islas argentinas que quedaron en aguas de Paraguay a lo largo del río Paraná, por lo que el caso de Apipé Grande no es un hecho aislado.
Con informacion de Misiones Online.