La quiebra de Musimundo, ordenada por la Justicia tras revocar el concurso preventivo de la empresa, abrió una nueva etapa de incertidumbre para los 110 trabajadores que la cadena de electrodomésticos dejó sin empleo en toda la provincia de Misiones, 25 de ellos en Posadas.
Agustín Gómez, secretario adjunto del Centro de Empleados de Comercio de Posadas, dialogó con FM 89.3 Santa María de las Misiones y explicó el impacto de la decisión judicial. Según señaló, la empresa tenía como estrategia avanzar con el concurso preventivo de crisis y «quizás dar a ver algún número, ofrecer algún número que tenía supuestamente para poder saldar todas las deudas, deudas de los trabajadores, deudas de acreedores».
Con la quiebra declarada, comenzó el proceso de liquidación de activos. «Al quiebre de la empresa se enajenan todos los bienes, se empezaron a secuestrar vehículos, camiones, a embargar cuentas bancarias», detalló Gómez. También se realizan embargos sobre locales de la empresa Carsa en distintos puntos del NEA.
El dirigente mercantil indicó que la Justicia apunta a reunir la mayor cantidad posible de activos para determinar con qué recursos se contará y establecer las prioridades de pago, priorizando a quienes más lo necesitan.
En ese marco, el sindicato tiene plazo hasta el 6 de noviembre para presentar ante el síndico la información de cada trabajador representado. Gómez explicó que «se le va a armar un informe en cuanto a la deuda salarial, en cuanto a que se le debe el último salario, el monto exacto porque varía. Después la indemnización varía según la antigüedad de cada uno».
También destacó que las movilizaciones y denuncias públicas realizadas por los trabajadores en Misiones tuvieron repercusión en el proceso judicial: «tuvo una repercusión importante la manifestación, la denuncia también que se hizo, la unidad que se logró con todos estos compañeros para salir a manifestar e informar esta difícil situación».
Más allá de los plazos judiciales, Gómez subrayó la urgencia económica que enfrentan las familias afectadas. Relató que uno de los empleados le transmitió: «Tengo para la luz, el agua, la tarjeta, no tengo ni un peso, no tengo para la comida de mis hijos». «Es una situación muy compleja la de cada uno de ellos. Están viendo cómo hacer para poder sobrellevar estos momentos», remarcó.
El dirigente advirtió además que el caso de Musimundo no es un hecho aislado: «la situación está complicada en todo el comercio en general» y anticipó que podrían aparecer nuevos casos en los próximos meses, en lo que describió como «un momento muy complicado» para el sector.
Con informacion de Primera Edicion.