34 años ininterrumpidos: el programa de Omar Pereyra sigue siendo una marca en la radio misionera

Este lunes 10 de agosto, el programa ‘De todo un poco y algo más’ cumple 34 años sin pausas en la radio misionera. Conducido por Omar Pereyra, el ciclo va de lunes a viernes de 15 a 18 por FM 89.3 Santa María de las Misiones, con Juan Zelaya en la operación técnica y artística y Franco Colman en el streaming.

«Estoy feliz, contento y orgulloso, porque hay muy pocos programas que lleguen a lo que llegamos nosotros. No paramos nunca, ni siquiera durante la pandemia», dijo Pereyra en diálogo con PRIMERA EDICIÓN.

A lo largo de más de tres décadas, el formato fue cambiando para acomodarse a los tiempos, pero la música siempre fue el eje central. Pereyra cuenta que prepara una grilla musical propia para evitar repeticiones: lo que suena el lunes no vuelve a ponerse el martes, salvo los temas que por su popularidad exigen presencia diaria.

El conductor señaló que el escenario radiofónico actual es muy distinto al que encontró cuando empezó. Había pocas emisoras y la competencia era menor. Hoy, sin embargo, el programa tiene una audiencia que va más allá de las fronteras provinciales y nacionales: a través del streaming llegan oyentes de Buenos Aires, La Plata, Chile y también de Rusia y Japón.

La historia de Pereyra en la radio arranca mucho antes de los 34 años del programa. Sus primeros pasos fueron en LT4 Radiodifusora Misiones junto al recordado Omar Stockin, con quien condujo ciclos como ‘Yo solo quiero música’. Por entonces, Pereyra llegaba al estudio con su perfil de DJ, ya que por las noches musicalizaba en el boliche Power. Stockin fue quien lo fue incorporando a la conducción: «‘Omar, ¿por qué no hacemos un programa los dos y vos ponés la música?’ Yo venía con los discos, musicalizaba con él y después me decía: ‘Entrá conmigo’. Así fui entrando al mundo de la radio».

Después pasó por FM Express, donde nació ‘De todo un poco y algo más’, luego por FM Classic y finalmente llegó a Santa María de las Misiones, donde continúa hoy.

Para Pereyra, la música sigue siendo «la vedette» del programa. A eso suma la espontaneidad y la energía que intenta transmitir en cada emisión, incluso en los momentos personales más difíciles. «Acá me pasó de todo haciendo radio. Perdí a mi vieja, me pasaron un montón de cosas, como a cualquiera que viene a trabajar y atraviesa situaciones difíciles. Pero trato de transmitir siempre cosas positivas, porque eso a la gente le gusta».

La incorporación del streaming fue otro desafío. Al principio, Pereyra prefería mantener el misterio propio de la radio FM y no estaba convencido de sumar cámaras. Pero terminó por dar el paso: ‘De todo un poco y algo más’ fue uno de los primeros programas de la emisora en adoptar el formato audiovisual. Hoy la apertura dura 30 minutos con los tres integrantes en pantalla, y Zelaya tiene un segmento propio dedicado a historias de la música.

El conductor también reflexionó sobre los límites que, a su criterio, no deberían cruzarse en la radio ni en el streaming. «Hay cosas que veo en algunos streamings de hoy, sobre todo de chicos jóvenes, que creen que se puede decir cualquier cosa y utilizar cualquier término», señaló. Para él, cuidar el vocabulario es parte de la responsabilidad que implica estar frente a un micrófono. «El micrófono tiene un poder muy grande. Afuera hay mucha gente que te está escuchando y hay que ser cuidadoso».

Entre los segmentos que construyeron la identidad del programa está ‘Los viejitos piolas’, un bloque de unos cuatro minutos donde suenan clásicos de Sandro, Nino Bravo, Los Iracundos, Roberto Carlos, Spinetta, Almendra, Serú Girán, Billy Joel, Peter Cetera, Bryan Adams o Queen. «Marcamos algo con eso. La gente sabe con qué se va a encontrar», destacó.

A lo largo de sus 42 años de trayectoria radial, Pereyra recibió varios reconocimientos. El año pasado, el Concejo Deliberante de Posadas le entregó un homenaje por la trayectoria del programa. Aunque dice no ser «muy fanático de los premios», reconoce que funcionan como una confirmación de que el trabajo está bien hecho.

El conductor también destacó el valor del equipo que lo acompaña y la libertad editorial con la que siempre trabajó. «No quiero dejar de nombrar a Marlene Wipplinger, que siempre me dio la libertad de trabajar y jamás me dijeron ‘esto no se dice’. Por eso es muy importante tener un equipo atrás».

Con informacion de Primera Edicion.