35 años del Centro Cultural Vicente Cidade: entre la memoria y el desafío de conectar con las nuevas generaciones

El Centro Cultural Vicente Cidade cumplió 35 años y lo celebra con una programación especial que incluye una muestra de obras inéditas de artistas misioneros, abierta y gratuita para toda la comunidad. Entre las actividades, se puede visitar la exposición de Mandové Pedrozo hasta el domingo 31 de mayo, con 18 cuadros y cuatro dibujos provenientes del Museo de la Cooperativa de Eldorado.

En el marco del aniversario, su director, Alejandro ‘Negro’ Gutiérrez, dialogó con el programa de streaming Sala Cinco, transmitido por Misiones Online, y reflexionó sobre el presente y el futuro de la institución.

Gutiérrez subrayó el lugar que el centro ocupa en la historia cultural de Posadas: «Verdaderamente es una institución pública que es de la gente, que es del acervo cultural, en la que todos tienen una anécdota. Toda persona que inició en las artes en cualquier disciplina, sí o sí estuvo en el Centro Cultural».

Desde lo operativo, el espacio se sostiene a través de un modelo de trabajo colaborativo con artistas y talleristas locales, cuyos aportes permiten afrontar el mantenimiento de un edificio de gran tamaño.

Una de las medidas concretas de la gestión fue adelantar los horarios de los recitales en vivo. Según explicó el director, la idea es llegar a más familias y permitir que el público pueda continuar su jornada sin que el horario sea un obstáculo.

El mayor desafío hacia adelante, señaló Gutiérrez, es conectar una institución emocionalmente arraigada en la sociedad con las generaciones que aún no la conocen: «Pasaron 35 años y pasaron dos generaciones, y cómo hacemos para conectar una institución que está muy arraigada a la sociedad emocionalmente a la próxima generación».

Sobre el crecimiento de la escena artística en la provincia, el director destacó el interés creciente de músicos nacionales e internacionales por presentarse en la región, y describió la particular recepción que Posadas genera en quienes la visitan por primera vez.

Finalmente, advirtió sobre el riesgo de que la cultura quede reducida a un pasatiempo y pierda su dimensión transformadora. «El peligro que tiene la cultura en ciertas ramas de convertirse en un hobby, y de no ser una herramienta de transformación y algo con el cual uno se pueda desarrollar en sociedad, es la primera alarma que uno tiene», sostuvo. Y cerró con una convicción que resume su mirada sobre el trabajo que hace: «Entendí también con el tiempo que el arte salva vidas. Salva las propias y las de otros en diferentes cuestiones y momentos de la vida».

Con informacion de Misiones Online.