Claudio Barrelier, de 32 años y único detenido por el asesinato de Agostina Vega, intentó quitarse la vida en la cárcel de Bower, donde permanece alojado desde su detención. Según informaron fuentes del caso, el hombre fue sedado para prevenir un nuevo episodio.
Agostina, de 14 años, fue hallada sin vida en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra, en la ciudad de Córdoba, luego de siete días de búsqueda. La fiscalía cambió la calificación de la causa de privación ilegítima de la libertad a homicidio, e investiga además un posible abuso sexual seguido de muerte.
Ante la noticia del intento de suicidio del imputado, el abuelo de la víctima, Miguel, fue claro sobre lo que espera: «Quiero que diga si tuvo algún cómplice. Quiero dar con todos los involucrados. No quiero que le pase nada para que confiese si hay personas más involucradas».
La investigación señala a Barrelier como expareja de la madre de la menor. Cámaras de seguridad registraron que ambos ingresaron al domicilio del acusado, pero Agostina nunca fue vista salir. Registros fílmicos y datos de telefonía también lo ubicarían en la zona donde fue hallado el cuerpo, en un descampado de más de 200 hectáreas que, según los investigadores, el detenido ya conocía.
Barrelier declaró en varias oportunidades durante la investigación, pero habría incurrido en contradicciones que llevaron a los pesquisas a revisar su relato. Hasta el momento es el único imputado, aunque no se descartan nuevas acusaciones. Una de las incógnitas centrales sigue siendo si actuó solo o contó con ayuda para ocultar pruebas y deshacerse del cuerpo.
La familia de Agostina también cuestionó la actuación de la fiscalía y las demoras en la investigación. La abuela de la víctima apuntó directamente contra el fiscal Raúl Garzón: «Todo hicieron mal desde el principio porque no nos tomaron en serio. No nos escuchaban, les dimos direcciones, horarios, les dimos el nombre de esta persona y no lo detuvieron».
En paralelo, la madre de Agostina, Melisa Heredia, se enteró de la muerte de su hija mientras estaba internada por deshidratación severa. La abuela Elizabeth relató que la tuvieron que sedar tras darle la noticia: «Quiere saber más y nos preguntaba cosas que hoy no le podemos responder». Miguel agregó que los psiquiatras recomendaron brindarle solo la información indispensable por el momento.
La familia anunció que seguirá impulsando movilizaciones para reclamar justicia. «No nos dejen solos», pidió el abuelo. El caso permanece bajo secreto de sumario.
Con informacion de Misiones Online.