La madre del detenido por el femicidio de Agostina Vega pidió perdón a la familia de la víctima

Viviana, la madre de Claudio Barrellier —único detenido por el femicidio de Agostina Vega—, rompió el silencio y pidió disculpas a la familia de la víctima. «Estoy destruida. Perdón a esa familia. Perdón porque nunca pensé que mi hijo me ha hecho una cosa así. Mil disculpas, por favor, le pido perdón de mi corazón. Perdón. Perdón», declaró la mujer en diálogo con A24.

Barrellier se encuentra internado en el área psiquiátrica de la cárcel de Bower tras intentar quitarse la vida. Según relató su madre, él le insiste en que no cometió el crimen. Sin embargo, Viviana dejó en claro que ya no cree en la versión de su hijo. «No lo puedo creer. No lo puedo creer. No lo puedo creer», repitió al recordar el momento en que se enteró de lo ocurrido.

Contó además que el mismo día en que fue hallado el cuerpo de Agostina —que coincidió con su cumpleaños— habló con Claudio y él volvió a negar su responsabilidad. «Hijo, por lo menos en el día de mi cumpleaños, no me mientas», le dijo, y él respondió que no había sido él.

La pareja de Barrellier también habló. Dijo que estuvo a disposición de la fiscalía desde el primer momento y que no percibió nada inusual aquella noche. «Mi casa es enorme. Yo no escuché nada. Yo no vi nada», afirmó. Explicó que la vivienda está subdividida, con unos diez metros de distancia entre sectores. Cuando le preguntó a Claudio qué había hecho entre las 22:30 y las 3 de la mañana —el horario en que se estima que ocurrió el crimen—, él respondió que estaba jugando a la consola y quería ese espacio para él.

La mujer lleva al menos once años de relación con Barrellier y aseguró desconocer que existiera algún vínculo entre él y Agostina más allá de verse ocasionalmente en una cancha de fútbol los sábados, lugar al que también concurría Melisa, la madre de la víctima. La pareja tiene una hija de once años, quien le preguntó a su madre si era cierto lo que se decía de su padre.

Tanto la madre como la pareja de Barrellier manifestaron sentir miedo y señalaron haber recibido amenazas. Por eso cuentan con custodia policial y la niña, por el momento, no volverá a la escuela.

Mientras tanto, Melisa, la madre de Agostina, aún no había recibido la notificación oficial del fallecimiento de su hija al momento del informe. Eran los abuelos de la joven, Miguel y Elizabeth, quienes se preparaban para darle la noticia. Melisa había pasado una semana sin comer ni dormir, se descompensó dos veces durante una protesta anterior y fue internada por deshidratación y presión alta.

La noche del hallazgo del cuerpo hubo graves disturbios en el barrio. Vecinos y familiares cortaron la circunvalación, generando un caos vehicular. Más tarde, la manifestación derivó en una marcha hacia la comisaría más cercana, donde la policía fue agredida con piedras. El abuelo Miguel intentó calmar los ánimos, pero los incidentes se reanudaron después de que él se retiró. La jornada incluyó quema de cubiertas y tensión sostenida en la vía pública.

Con informacion de Misiones Online.