El 10 de junio de 2002, a las 12:15, moría Fernando Elías Llamosas. Tenía 75 años y llevaba varios meses alejado de la actividad pública por una enfermedad que terminaría con su vida. Sus amigos y seguidores lo conocían como ‘Tulo’.
Nacido el 28 de enero de 1927 en Itacaruaré, Llamosas creció políticamente lejos de Misiones: se radicó en La Plata para estudiar, donde comenzó su militancia universitaria, aunque no llegó a terminar la carrera. Después vivió más de una década en Apóstoles, dedicado al comercio, antes de instalarse definitivamente en Posadas desde 1959.
En la capital provincial siguió con los negocios y sumó otra pasión: la dirigencia futbolística en el club Bartolomé Mitre. Quienes lo conocieron en los años ’40 y ’50 recuerdan también que fue un destacado jugador de fútbol.
Sin embargo, fue la política su vocación más profunda. Pese a militar durante décadas, recién aceptó cargos públicos con el retorno de la democracia. En 1983, como referente de la línea Itapúa del radicalismo, se postuló a intendente de Posadas y ganó el 30 de octubre de ese año. Gobernó la ciudad desde el 10 de diciembre de 1983 hasta igual fecha de 1987, en una gestión que todavía muchos recuerdan. Cuando quiso ir por la reelección, sus propios correligionarios no lo respaldaron.
Los años siguientes lo encontraron activo en distintos frentes: fue elegido diputado provincial en 1993 y diputado nacional en 1997. Antes y después de esos mandatos, intentó llegar a la gobernación: se presentó como candidato en 1991 y en 1995, sin éxito en ambas ocasiones. En 1999 perdió también una interna partidaria en la que aspiraba a ser precandidato a gobernador.
Su último cargo fue el de concejal de Posadas, al que accedió en 2001. Apenas cuatro días antes de morir, el Concejo Deliberante lo declaró ‘Ciudadano Ilustre de Posadas’, reconociendo su trayectoria y, según el texto de la declaración, su ‘labor comunitaria y su permanente vocación de servicio en la búsqueda de la humanización de la política’.
Tras una multitudinaria capilla ardiente, un numeroso cortejo acompañó sus restos hasta el cementerio Tierra de Paz.
Con informacion de Primera Edicion.