El sector hotelero y gastronómico de Misiones atraviesa uno de sus momentos más complejos en los últimos años: costos operativos en alza, tarifas congeladas y una marcada caída en la afluencia de turistas, especialmente los provenientes de Brasil.
Gustavo Alvarenga, integrante de la Asociación Misionera de Hoteles, Bares, Restaurantes y Afines (AMHBRA), describió el panorama con crudeza. «El sector creo que está igual que toda la economía. Es un rubro que se vio muy afectado en estos tiempos, en estos últimos años. Y bueno, este año, la verdad que se está haciendo muy, muy difícil, salvo algunas fechas puntuales, en donde uno ve, por ahí, una regulación o un movimiento. En general, sobre todo la hotelería, que necesitamos la gente que venga de afuera, está muy complicado», señaló.
Uno de los factores que más preocupa al sector es la retracción del turismo brasileño, históricamente el principal emisor de visitantes a la provincia. Alvarenga explicó que la diferencia cambiaria encareció la estadía en Misiones para los turistas del país vecino. «El brasilero, por ejemplo, por una cuestión de costo, sobre todo, no por una cuestión que no le gusta la ciudad, porque le encanta la ciudad, le encanta la provincia. Pero bueno, ellos se fijan mucho en el costo, entonces, hoy, por la diferencia cambiaria, la rutina le quedó cara», afirmó. Y agregó: «Lo hablo el demostrador con los brasileros y por ahí me cuentan que lo que comen, por ejemplo, cinco allá, acá comen dos, entonces hay una diferencia enorme en cuestión de costo, entonces se frena, salvo algunas fechas puntuales».
Posadas, cuyo turismo depende en gran medida de eventos corporativos y congresos, también acusa el golpe. Alvarenga indicó que la desaceleración económica redujo la frecuencia y la escala de esos encuentros respecto a años anteriores.
En cuanto a las reservas para las vacaciones de invierno, el referente de AMHBRA fue directo: «Estamos muy quietos, muy, muy quietos». Aun así, mencionó que hay eventos en el horizonte que generan cierta expectativa, entre ellos el Turismo Carretera. «Es una fecha que no tenemos que perder, porque no solamente mueve la hotelería, la gastronomía, sino que viene mucha gente de afuera a mirar, sobre todo de los propios locales y de mucha provincia cercana, también, porque empiezan a llamar a buscar alojamiento desde ya días antes», sostuvo.
El problema de fondo, según Alvarenga, es la combinación de tarifas estancadas con costos que no dejaron de subir. «Nosotros, la verdad que también estamos con tarifa planchada hace dos años. No acompañamos ni ahí a la suba de los costos operativos fijos, porque bueno, hoy se compite por precio. Al haber esta merma, nos está costando todo. A nosotros se nos subieron mucho los costos operativos, mucho, los costos fijos y mermó muchísimo lo que es el porcentaje de ocupación y con tarifa planchada, entonces esto repercute notablemente. Uno quiere reinvertir, uno quiere ir mejorando y la verdad es que se hace muy difícil», explicó.
Consultado sobre si el sector trabaja a pérdida, Alvarenga respondió que sí. «Nos estamos atrasando en pagos y bueno, la verdad que la estamos peleando y lo único bueno que por ahí la gente entiende, tanto proveedores, los trabajadores, porque ven la realidad. Esto no es de uno, es algo general», afirmó. Añadió que el esfuerzo del sector está puesto en no despedir personal, priorizando el pago de salarios e impuestos por sobre otras obligaciones.
Respecto a las expectativas generadas por el cambio de gestión nacional, Alvarenga fue claro: «Con este panorama, la verdad que vemos que no. Nuestro sector, por lo menos, la está padeciendo. Salvo algunos lugares muy puntuales en la Argentina, en general, se siente».
Finalmente, descartó que haya cierres de hoteles en Posadas en lo inmediato, aunque reconoció que algunos establecimientos están a la venta. Explicó que cerrar un hotel es un proceso complejo y costoso, y que los empresarios suelen esperar hasta el último momento antes de tomar esa decisión.
Con informacion de Misiones Online.