La causa por el femicidio de Dulce María Beatriz Candia, la adolescente de 17 años hallada sin vida en Eldorado el 28 de mayo, avanza con múltiples medidas de prueba pendientes. El abogado querellante Marcos Almirante Padilha brindó precisiones sobre el estado de la investigación y advirtió que todavía no hay un informe de autopsia definitivo.
Sobre la hipótesis de un embarazo como posible móvil del crimen, el letrado fue concreto: «Todavía el informe final y definitivo y contundente de lo que es la autopsia no ha llegado, así que no se sabe todavía». Padilha explicó que hasta el momento solo cuentan con un informe externo del cuerpo y que restan conocerse los resultados de los análisis internos, vinculados a la presencia de sustancias, medicamentos u otros elementos.
Esa hipótesis, según el querellante, forma parte de las líneas que se investigan. «Es una hipótesis que se maneja, en la cual se sospecha de que el motivo es que la nena no quería perder el hijo que estaba engendrando de él y él tomó la drástica decisión de quitarle la vida», sostuvo.
Dulce desapareció el 17 de mayo en Eldorado. Su cuerpo fue encontrado el 28 de mayo dentro de una construcción abandonada del barrio El Tucán. La autopsia determinó que murió por asfixia mecánica y estimó que el fallecimiento habría ocurrido alrededor del 23 o 24 de mayo.
Por el crimen permanece detenido Mario Alberto Yung, un remisero de 46 años imputado por femicidio. Esta semana fue indagado ante el Juzgado de Instrucción Uno de Eldorado y optó por no declarar.
Entre las pruebas que restan procesar, Padilha mencionó el análisis del celular secuestrado al detenido. «Todavía no se sabe ni siquiera el contenido del celular del detenido. Existe algún tipo de celular, pero hasta que no se abra y no se sepa el contenido del mismo, no sabemos realmente si era o no el celular de Dulce», indicó.
Respecto a la geolocalización, el abogado señaló que la herramienta estándar solo permite una ubicación zonal. «Para eso vamos a tener que solicitar una pericia más ampliada y específica», detalló.
Durante los allanamientos practicados en la vivienda y el vehículo del acusado se encontraron elementos que la querella considera relevantes. «En ambos lugares, en la casa y en el auto, se encontraron telas de similares características a las telas encontradas en el cuello de la nena», afirmó Padilha. Las pericias de ADN determinarán si existe una vinculación directa con el imputado: «Ahora son fundamentales las pericias de ADN para determinar realmente si hay algún tipo de conexión respecto al actual detenido», expresó.
El querellante también se refirió a las denuncias de la familia sobre posibles demoras policiales en la recepción del pedido de búsqueda. Según indicó, la denuncia formal se habría concretado diez días después de la desaparición de la adolescente. «La nena desapareció el 17, recién le tomaron la denuncia el 27. Y el 27 apareció en el peor de los finales, pero no por un rastrillaje policial, sino por vecinos que se encontraron con semejante escenario», señaló. Y agregó: «Si realmente es así como lo plantea la mamá de Dulce, es que le hayan rebotado una denuncia gravísima, porque no estás denunciando que se te escapó un perro. Estás denunciando la desaparición de tu hija menor de edad».
Finalmente, Padilha no descartó la existencia de personas que habrían colaborado en el encubrimiento del crimen. «Yo no tengo dudas de que existe algún tipo de complicidad respecto al encubrimiento, a simulación de algún tipo de circunstancia a los efectos de cuidar, de tapar o lo que sea de lo que haya pasado», expresó. El abogado aclaró que esa sospecha se apoya en testimonios incorporados al expediente: «No es algo que estamos tirando al voleo. En el expediente hay varios testimonios con los cuales estamos trabajando para presentar ampliación de testimonios en sede judicial».
Con informacion de Misiones Online.