La desregulación del mercado yerbatero está generando desfinanciamiento y paralizando tareas culturales críticas en los yerbales, advirtió el productor Ygor Sobol.
Según Sobol, la ausencia de reglas claras desincentiva la inversión y dificulta la planificación a mediano y largo plazo. Sin previsibilidad financiera, los productores no pueden garantizar el acceso a los recursos necesarios para mantener la productividad y la calidad de sus cultivos.
Entre las consecuencias más concretas, Sobol mencionó la paralización de tareas culturales esenciales: poda, fertilización, control de plagas y enfermedades, y reposición de plantas. La postergación de estas labores impacta en el vigor de las plantas, la calidad de la hoja verde y la vida útil de las plantaciones. A largo plazo, advirtió, puede derivar en una caída estructural de la producción y una mayor vulnerabilidad ante factores ambientales y agronómicos adversos.
En ese marco, el productor destacó el papel del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) durante los últimos 20 años. El organismo funcionó como árbitro de la cadena de valor a través del establecimiento de precios de referencia para la hoja verde y la yerba canchada, la promoción del consumo, la asistencia técnica y la articulación entre los distintos actores del sector.
Para Sobol, la experiencia con el INYM activo representó un período de mayor estabilidad y previsibilidad, especialmente para los pequeños y medianos productores, en contraste con el escenario actual de desregulación que, según su visión, limita las perspectivas de desarrollo sostenible de la agroindustria yerbatera en Misiones y Corrientes.
Con informacion de AgroMisiones.