Guardianes del Sol: médicas del Parque de la Salud llevaron prevención del cáncer de piel a las aulas

Veinte alumnos de quinto grado de la Escuela 346 San Isidro Labrador participaron el miércoles de una jornada de prevención del cáncer de piel organizada por el proyecto Guardianes del Sol, que acercó hasta el aula a un equipo de médicas del Parque de la Salud en el marco del programa Aulas Vivas.

Los chicos aprendieron que la piel es el órgano más grande del cuerpo, que el daño solar se acumula a lo largo de los años y que herramientas simples como el gorro o el protector solar son claves para la prevención. La secuencia de actividades, preparada por la Coordinación de Educación Disruptiva, incluyó exploración táctil, una trivia sobre mitos y verdades del cuidado solar, y un desfile de Sombreros Locos: gorros de colores con diseños de caras y soles que los propios estudiantes habían confeccionado en sus casas y en la escuela durante las semanas previas.

La oncóloga Mara Salcedo, del Instituto Misionero del Cáncer, explicó la lógica detrás de trabajar con niños: «Son los más chicos los que después van a la casa y dicen: ‘no puedo salir si no me pusiste la gorra o el protector’. Empezar desde ahí para hacer mayor concientización en toda la población es la clave».

Salcedo señaló que los niños funcionan como multiplicadores hacia sus familias porque los adultos tienen hábitos más arraigados y les cuesta más incorporar nuevas rutinas. «Terminan enseñándole a los adultos, que ya venimos con nuestras costumbres arraigadas y cuesta un poco más aprender, por ejemplo, a ponernos el protector solar, uno de los hábitos que más cuesta», afirmó.

Los materiales de la jornada estuvieron a cargo de Julieta Molina, residente del Servicio de Dermatología, quien destacó el desafío de adaptar conceptos médicos para un público infantil. «Uno está acostumbrado a otro tipo de paciente, un poco más adulto. Poder explicarle a los chicos qué es una célula, qué es la piel, qué funciones tiene es un poco más complicado, fue desafiante, pero ellos también son muy receptivos. Aprendieron y se llevaron un montón de conocimientos», aseguró.

En cuanto a la situación específica de Misiones, Salcedo advirtió que la provincia tiene una exposición solar mayor que otras regiones del país y que eso se traduce en una mayor prevalencia de casos. «Uno no se va dando cuenta porque sí, el sol siempre está, pero es una prevalencia que sube y hay que cuidarse», sostuvo.

La especialista identificó dos factores de riesgo particulares en el territorio provincial. El primero es laboral: «Mucha población trabaja en el campo, en las plantaciones, y está más expuesta» a la radiación solar, generalmente sin medidas de protección. El segundo es el tipo de piel: los fototipos 1 y 2, pieles y ojos claros, tienen alta presencia en varias zonas de la provincia y son más propensos al daño solar, aunque Salcedo aclaró que ninguna piel está exenta. «Una piel con mayor melanina también sufre daños del sol, pero es en menor medida. Hay que estar atentos ante cualquier mancha o lunar que se note raro en la piel», indicó.

El proyecto se apoya además en la ley provincial de fotoeducación, que establece la enseñanza del cuidado solar desde las escuelas. La jornada del miércoles fue la primera de un ciclo que se extenderá hasta noviembre, cuando se conmemora el Mes del Cáncer de Piel, con la intención de llegar a escuelas de otras localidades de la provincia.

Con informacion de Primera Edicion.