Mientras la tasa de natalidad cae y la economía presiona los bolsillos de las familias, la matrícula del sector privado en Misiones no para de crecer. Según datos del Servicio Provincial de Educación Privada de Misiones (SPEPM), en 2019 había 99.747 alumnos en instituciones de gestión privada; en 2026 esa cifra trepó a 134.000. Solo entre 2025 y 2026 el incremento fue de 10.000 estudiantes.
Ese número representa el 33% de los 450.000 alumnos que tiene la provincia en total. Entre los ciclos 2024 y 2025, el crecimiento fue del 7,5% interanual: 3,5% en primaria, 7% en secundaria y 21% en el nivel superior, mientras el inicial se mantuvo estable.
Delicia Olivera, presidenta de la Asociación de Institutos Privados de Educación de Misiones (AIPEM), señaló en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones que este fenómeno no se está registrando en otras provincias del país y atribuyó el crecimiento misionero a dos factores principales: el valor de las cuotas y la ausencia de conflictos gremiales que interrumpan el dictado de clases.
Sobre el primer punto, Olivera explicó que la subvención estatal cubre los salarios docentes, lo que permite a las instituciones fijar aranceles bajos. «En Misiones ya no queda ningún instituto sin subvención del Estado, todos somos públicos de gestión privada», afirmó. El sector suma 256 instituciones de nivel inicial, primario, secundario y superior. «El colegio de Aristóbulo donde estoy cobra una cuota de 25.000 pesos», ejemplificó.
Mencionó también el voucher educativo del Gobierno nacional como un aporte adicional para las familias a la hora de afrontar la cuota, aunque aclaró que «no es mucho dinero».
En cuanto a la continuidad pedagógica, Olivera destacó que los paros son prácticamente inexistentes en el sector privado misionero. «Los padres valoran la continuidad del dictado de clases y el cumplimiento del calendario escolar, nosotros no perdimos un solo día de clases en lo que va del año», remarcó.
También valoró «la organización interna que tienen las instituciones educativas del sector, la comunicación directa con las familias y la existencia de autoridades responsables». En ese sentido, señaló que desde AIPEM se realizan capacitaciones permanentes, incluyendo un diplomado en curso para representantes legales orientado a la actualización normativa.
Olivera fue cuidadosa al describir el fenómeno de migración desde la escuela pública: «depende del contexto donde está cada institución y de las familias, además tenemos escuelas de gestión estatal muy buenas y que ofrecen un buen servicio, por lo que esta migración no ocurre en todos los lugares».
Preguntada sobre si la crisis económica generó un regreso de familias a la escuela pública para evitar el pago de la cuota, respondió que «no es un fenómeno que nosotros estemos registrando, por el contrario, en cada ciclo lectivo reportamos crecimiento en la matrícula».
Respecto de la morosidad, indicó que cada institución maneja la situación de manera autónoma, aunque desde AIPEM se promueve primero entender el origen de la mora para luego ofrecer una espera o un plan de financiación. Señaló que la morosidad actual es baja, «mucho menos que en años anteriores».
Con informacion de Primera Edicion.