La Policía de Misiones cerró el círculo de sospechosos en la causa por el homicidio de Calixto Mateo, de 39 años, al detener este viernes a los otros dos implicados que la justicia había ordenado capturar. Con estos arrestos, son tres los detenidos en el expediente que tramita el Juzgado de Instrucción 2 de Jardín América.
Los dos nuevos detenidos, de 28 y 35 años, fueron localizados en Colonia Bonito, Santo Pipó, por efectivos de la Comisaría de esa localidad con apoyo de la Comisaría de Colonia Alberdi. Su identificación fue posible a partir de testimonios, elementos secuestrados y tareas de inteligencia criminal desarrolladas en las semanas previas.
El caso se inició en la madrugada del 25 de mayo, cuando personal policial fue convocado al paraje 4 Bocas, a unos 1.500 metros de la ruta provincial 6, donde se encontró el cuerpo de Mateo sobre un camino vecinal. El médico policial verificó una lesión compatible con un disparo de arma de fuego, y la zona fue preservada para el trabajo de Policía Científica y la División Investigaciones de la Unidad Regional II.
En los primeros momentos la investigación se manejó con distintas hipótesis. Junto al cuerpo se secuestró un arma de aire comprimido modificada para disparar proyectiles calibre .22. Según testimonios incorporados a la causa, horas antes de su muerte Mateo habría tenido un altercado con varias personas cerca de un bar de la zona, habría regresado a su casa alterado y en estado de ebriedad, tomó el arma y salió nuevamente manifestando que iba a defenderse de quienes habían tenido ese conflicto con él.
El rumbo de la pesquisa cambió cuando la autopsia confirmó la presencia de perdigones alojados en la cabeza de la víctima, evidencia compatible con un disparo de escopeta. Ese resultado reorientó la investigación hacia un homicidio con autoría definida.
A partir de ese dato, el juzgado ordenó allanamientos simultáneos en distintos domicilios del paraje El Bonito. En esos procedimientos —en los que intervinieron la Comisaría de Colonia Alberdi, la División Investigaciones y el Comando Radioeléctrico de Campo Viera— se secuestró una escopeta calibre 36 para ser sometida a pericias y establecer si fue el arma utilizada. En ese contexto fue detenido el primer sospechoso, quien había sido demorado al inicio de la causa y luego liberado tras ser notificado del expediente.
Ahora, con los tres sospechosos en poder de la justicia, la investigación apunta a determinar el grado de participación de cada uno en la secuencia de hechos que terminó con la muerte de Mateo.
Con informacion de Primera Edicion.