La Libertad Avanza encontró la manera de evitar, al menos por ahora, que la Cámara de Diputados interpele a Manuel Adorni. El oficialismo llegó a un acuerdo con el PRO y la UCR para que esos bloques no aporten el quórum necesario en la sesión convocada con ese objetivo.
La contraparte del trato es la habilitación de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Poderes, Peticiones y Reglamento para que el tema se debata ahí. Una fuente del PRO fue directa al respecto: «Está todo acordado, habilitarán las comisiones para debatir el tema ahí, por lo que no tiene sentido la sesión para emplazar a las comisiones». Y agregó: «Carece de sentido absoluto la sesión de mañana».
Fuentes de la UCR se mostraron en la misma línea, aceptando el camino que propuso Martín Menem y su bloque. Un diputado libertario resumió la postura: «Vamos a habilitar las comisiones para debatir el tema ahí y después veremos».
La lógica detrás del esquema es ganar tiempo para que sea la Justicia, y no el ámbito político, la que defina el futuro del funcionario. En paralelo, el oficialismo aspira a llegar al receso invernal con el asunto diluido.
Ambas comisiones involucradas están bajo control de La Libertad Avanza, lo que le da a Menem la facultad de manejar los tiempos del debate: la cantidad de invitados, las pruebas y el ritmo general de las reuniones. Un legislador señaló al respecto: «Si los senadores avanzan, no hay margen para nosotros. Pero ahora dependerá de ellos».
Con la caída de esa sesión, el oficialismo planea convocar a sesionar el miércoles con un temario propio que incluye el Super RIGI y el acuerdo con los holdouts. Desde el bloque de Cristian Ritondo explicaron la postura del PRO: «Vamos al recinto con estos temas y con Adorni en las comisiones y de esa manera podemos avanzar».
Sin embargo, persisten dudas sobre si todos los legisladores del PRO y la UCR respetarán lo acordado por sus conducciones. Un legislador libertario lo reconoció con cierto humor: «Los bloques no siempre hacen lo que piden las autoridades partidarias».
También hay una disputa interna en juego. Si la estrategia funciona, Menem se anotará un punto frente a Patricia Bullrich, a quien desde el entorno oficialista de la Casa Rosada se le atribuye haber errado el diagnóstico inicial.
Desde el bloque de Ritondo advirtieron que el acuerdo tiene sus límites: «Todo parece encaminado pero de todas formas esto está atado a que no le salga nada nuevo a Adorni. Si aparece un flipper nuevo o un juego de sábanas se cae todo. No hay margen para seguir mirando para otro lado si aparece alguna cosa más».
Mientras tanto, la oposición anticipó que igual irá al recinto para dejar constancia de quiénes no se presentaron. Adorni, por el momento, seguirá en funciones.
Con informacion de Misiones Online.