Desde este miércoles rige en Misiones la suspensión del pago a cuenta del Impuesto sobre los Ingresos Brutos en los puestos de control fiscal ubicados en los accesos a la provincia. La medida había sido anunciada por el gobernador Hugo Passalacqua el 1° de mayo, durante su discurso en la apertura de las sesiones legislativas.
El mandatario explicó que la iniciativa «apunta a dar respuestas concretas a la contracción económica y a las dificultades que enfrentan las empresas misioneras».
Según precisó Passalacqua, la suspensión «alcanzará de manera automática al 95% del padrón de contribuyentes. Principalmente pequeñas y medianas empresas que durante 2025 registraron pagos de hasta 10 millones de pesos en este concepto». En números concretos, 16.500 pymes sobre un total de 17.300 contribuyentes quedarán exceptuadas del pago sin necesidad de iniciar ningún trámite.
Las 873 grandes empresas que permanecen dentro del esquema deberán abonar de forma global, digital y mensual. El objetivo declarado, según el gobernador, es «simplificar el proceso, reducir costos administrativos y agilizar el ingreso de mercaderías a la provincia».
Passalacqua encuadró esta decisión dentro de un paquete más amplio de alivio fiscal que incluye la ampliación del régimen de proveedores —que corrige superposiciones impositivas para más de 4.900 empresas— y la eliminación de la doble imposición en compras con tarjeta mediante la unificación con el sistema SIRTAC.
El paquete también contempla la extensión de plazos para el pago del Impuesto al Automotor, la prórroga del impuesto inmobiliario, una bonificación del 30% en Ingresos Brutos para profesionales, medidas de alivio para el sector farmacéutico y la eliminación de registros administrativos que, según el mandatario, dejaron de aportar valor.