El Juzgado Civil y Comercial N° 9 de Paraná abrió el concurso preventivo de Frutafiel S.A.S., una de las firmas alimenticias más conocidas de Entre Ríos. La resolución también dispuso la inhibición general de bienes y la designación de una sindicatura para supervisar el proceso.
La presentación judicial fue realizada el 22 de mayo y admitida el 10 de junio. Según el cronograma fijado por el juzgado, los acreedores podrán solicitar la verificación de sus créditos hasta el 9 de septiembre, y las observaciones e impugnaciones se recibirán hasta el 6 de noviembre. La empresa tiene su sede legal en General Ramírez y está presidida por René Horacio Fritzler.
En la documentación presentada ante la Justicia, Frutafiel sostuvo que el proceso inflacionario redujo el poder adquisitivo de los consumidores, elevó los costos de producción, transporte y energía, y limitó la posibilidad de trasladar esos incrementos a los precios finales. A eso se sumaron la retracción del consumo de productos no esenciales y el endurecimiento del acceso al crédito por las altas tasas de interés.
La firma también señaló que tuvo que sostener las ventas mediante promociones con márgenes mínimos, sobre todo en supermercados y grandes cadenas. Según indicó en su presentación, la cesación de pagos se inició entre marzo y abril de este año, cuando dejó de cumplir planes de pago con ARCA y comenzaron a rechazarse los cheques emitidos por la empresa.
A pesar de la situación financiera, el balance presentado muestra un activo total de $4.016,9 millones frente a un pasivo de $3.818,3 millones, con un patrimonio neto positivo de $198,6 millones. Con base en esos números, la empresa sostiene que es posible proyectar una recuperación si logra reorganizar sus obligaciones.
Desde Frutafiel indicaron que el concurso preventivo apunta a aliviar la presión financiera y garantizar la continuidad de la producción. La compañía consideró que su actividad sigue siendo rentable en el mediano y largo plazo, y que el objetivo es mantener la planta en funcionamiento y acordar un plan de pago con sus acreedores.