Junio tuvo más lluvia que lo habitual en el sur de Misiones, pero la sequía del verano todavía no se recuperó

El sur de Misiones cerró junio con más lluvia de lo normal y una llamativa escasez de horas de sol, pero el déficit hídrico acumulado desde el verano sigue sin revertirse. Así lo advirtió el agrometeorólogo José Olinuck, quien monitorea los indicadores climáticos de la región de Cerro Azul y su área de influencia hasta Jardín América.

Las precipitaciones del mes alcanzaron los 177,1 milímetros, superando en 37 milímetros el promedio histórico de junio, que se ubica en 140 milímetros. Sin embargo, Olinuck aclaró que ese dato no alcanza para hablar de una recuperación plena de la situación hídrica.

El problema viene de antes. En enero habían caído apenas 38 milímetros y en febrero 57, en plena influencia del fenómeno de La Niña. El acumulado entre enero y junio llegó a 691 milímetros, muy lejos de los 1.021 milímetros que marca el promedio histórico para ese período.

«Todavía estamos en 330 milímetros por debajo de lo normal para el primer semestre del año en nuestra región», señaló el especialista.

En cuanto al sol, junio registró apenas 4,4 horas diarias de insolación efectiva, por debajo del promedio histórico de 5,3 horas para ese mes. Olinuck explicó que la causa fue la sucesión de días nublados y jornadas con lluvias pequeñas o lloviznas.

«A decir verdad, hubo buen sol solo los primeros días y después ya no», precisó.

Las lluvias recientes lograron recuperar la humedad superficial de los suelos, favorecidas por las bajas temperaturas y la menor evapotranspiración. Pero las consecuencias más profundas de la sequía aún son visibles: «Hay arroyos o vertientes que presentan caudales muy por debajo de lo que deberían ser. No está totalmente recuperada el agua que tenían las vertientes y también muchos arroyos todavía siguen con muy poco caudal», amplió Olinuck.

La situación tampoco es homogénea en toda la provincia. Mientras zonas como Santa Rita y sectores de la costa del río Uruguay acumularon hasta 280 milímetros en junio, otras regiones registraron valores considerablemente menores. «No es pareja la situación hídrica en toda la provincia», remarcó.

Respecto de la falta de sol y su impacto en los cultivos de invierno, Olinuck relativizó el problema. En pleno invierno, explicó, muchas plantas ya están en reposo vegetativo, por lo que la menor insolación influye poco. También descartó que las condiciones actuales favorezcan un aumento significativo de enfermedades fúngicas, ya que los hongos requieren humedad elevada combinada con temperaturas altas, condición que no se da en esta época del año.

De cara a los próximos meses, el especialista advirtió que los modelos climáticos internacionales muestran una alta probabilidad de un evento de El Niño intenso. Recordó las graves inundaciones de 2014 y 2015 en poblaciones ribereñas del río Uruguay, cuando ese fenómeno alcanzó intensidad histórica.

«Cuando las lluvias se vuelven excesivas y persistentes, realmente es muy difícil poder luchar contra esa adversidad», sostuvo.

Olinuck mencionó que ya existen tareas de coordinación entre organismos provinciales, municipios, bomberos y fuerzas de seguridad para estar preparados ante eventuales emergencias.

Con informacion de Primera Edicion.