El Gobierno trabaja en un plan financiero para blindar la economía de cara a las elecciones de 2027

El Gobierno nacional avanza en la elaboración de una estrategia financiera destinada a reducir los riesgos cambiarios antes de las elecciones presidenciales de 2027. El presidente Javier Milei y el vocero presidencial Adrián Ravier confirmaron que el equipo económico trabaja para fortalecer reservas y garantizar fuentes de financiamiento que den mayor previsibilidad al período que se aproxima.

En los próximos días, el ministro Luis Caputo presentará el programa financiero que cubre los vencimientos de deuda previstos para 2026 y 2027. El anuncio incluiría un detalle de los compromisos en dólares del Tesoro, las alternativas de financiamiento disponibles y los márgenes de seguridad para afrontar eventuales tensiones en el mercado.

Milei sostuvo que la estrategia apunta a desalentar movimientos especulativos mediante la acumulación de reservas y el acceso a financiamiento. «Estamos armando un arsenal enorme para proteger a la economía el año que viene, y la economía va a crecer. Pierde sentido un ataque especulativo», afirmó. Además, indicó que el Banco Central habría comprado USD 11.000 millones durante la primera mitad del año y que el financiamiento está asegurado hasta el final de su mandato.

Ravier, por su parte, explicó que el equipo de Caputo busca anticiparse a la incertidumbre típica de los procesos electorales en Argentina. El vocero asoció ese riesgo con la posibilidad de un cambio de reglas económicas ante una eventual alternancia política. «En Argentina cada vez que hay un cambio electoral hay un cambio de escenario y hay un riesgo kuka, como se le llama popularmente, al hecho de que un cambio de Gobierno podría implicar un cambio de reglas», expresó en conferencia de prensa.

Según indicó Ravier, el Banco Central sumó más de USD 10.000 millones a su balance en los primeros seis meses de 2026, lo que implicaría haber alcanzado anticipadamente la meta anual acordada con el Fondo Monetario Internacional.

A esa acumulación se suma la refinanciación de USD 6.000 millones en préstamos repo con bancos internacionales. El nuevo acuerdo posterga esos vencimientos hasta septiembre de 2028, es decir, después del próximo turno presidencial.

El secretario de Finanzas, Federico Furiase, anticipó que el programa será de carácter prudente. «Es un programa financiero muy conservador en lo que tiene que ver con los supuestos, las colocaciones y las fuentes de financiamiento que se van a hacer en 2027. Es un programa financiero que muestra el armado de colchones, de buffers con el que llegamos a 2027», señaló.

Aunque el mercado considera que el Gobierno dispone de instrumentos para afrontar los vencimientos hasta diciembre de 2027, persisten interrogantes sobre la disponibilidad de dólares líquidos ante una eventual suba de la demanda cambiaria.

Según cálculos de la consultora 1816, entre lo que resta de 2026 y todo 2027 Argentina deberá afrontar pagos en moneda extranjera por cerca de USD 30.700 millones, entre obligaciones con privados, el FMI y el Club de París. El Tesoro ya reunió USD 3.082 millones a través de licitaciones de Bonares, depositados en el Banco Central. A eso se suman garantías del Banco Mundial y del BID que habilitarían financiamiento privado adicional de unos USD 4.000 millones. Con esos recursos, la consultora calculó que el país dispondría de aproximadamente USD 13.100 millones, por lo que todavía debería conseguir alrededor de USD 17.600 millones hasta diciembre de 2027.

Entre las opciones que analiza el mercado figuran nuevas emisiones de Bonares, una eventual colocación de deuda internacional, la renegociación de pagos con el FMI y el uso de reservas internacionales. Analistas no descartan que el Gobierno lance una emisión de deuda offshore antes de que termine 2026 para reforzar su posición de cara al año electoral.

También existe incertidumbre sobre la posibilidad de contar nuevamente con asistencia externa. El respaldo recibido a través del swap con el Tesoro de Estados Unidos difícilmente se repita en las mismas condiciones, dado el contexto político interno de ese país y sus elecciones legislativas de medio término previstas para noviembre.

Mientras tanto, los datos disponibles muestran una mayor demanda de divisas por parte de los ahorristas. En abril, las compras de dólares alcanzaron USD 1.800 millones, casi el doble que en marzo y el registro más alto desde octubre del año pasado. La tendencia habría continuado durante mayo y junio, en un período marcado por la suba del tipo de cambio y el cobro del aguinaldo.

Con informacion de Misiones Online.