El frío no genera alergias por sí solo, pero sí puede empeorar cuadros alérgicos preexistentes y favorecer la aparición de molestias respiratorias. Así lo señaló el alergista Guillermo Frada en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, en el marco del Día Internacional de las Alergias, que se conmemora el 8 de julio, fecha elegida por la Organización Mundial de la Alergia ante el aumento global de casos.
«Una reacción alérgica es una reacción exagerada de nuestro sistema inmunológico frente a causas que a otras personas no les afectarían», explicó Frada. Entre los desencadenantes mencionó el contacto con polen, ropa, animales domésticos o proteínas específicas denominadas alérgenos, que en casos severos pueden poner en riesgo la vida.
Uno de los problemas más frecuentes en esta época del año es confundir una alergia con un resfrío o una gripe. Según el especialista, las alergias respiratorias pueden afectar las vías aéreas altas —produciendo rinitis, congestión o secreción nasal clara, sin fiebre— o las vías bajas, comprometiendo los bronquios. «El bronquio literalmente se cierra y entonces cuesta que pase el aire, sobre todo para sacar el aire», describió al referirse a los cuadros asmáticos o de broncoespasmo.
Frada advirtió que la circulación de virus respiratorios en invierno complica aún más el panorama. «Puede ocurrir que alguien que esté alérgico además se resfríe o tenga gripe, y entonces sus cuadros se manifiesten de forma más grave», señaló. En ese sentido, remarcó que los niños y los adultos mayores son quienes enfrentan mayor riesgo de complicaciones.
En cuanto a los tratamientos, el alergista destacó los avances de los últimos años. Hoy es posible identificar con mayor precisión las células, proteínas y enzimas involucradas en las reacciones alérgicas, lo que permitió desarrollar medicamentos más específicos y terapias biológicas. También ponderó la evolución de la inmunoterapia —conocida como vacunas para la alergia— un procedimiento centenario que actualmente se aplica con mayor exactitud. «La inmunoterapia se hizo más específica, más perfecta. Recién ahora se entiende mejor, se purifica y se logran proteínas importantes», indicó.
Respecto del asma, Frada buscó tranquilizar a los pacientes y sus familias: «A pesar de que uno tiene la capacidad de ser alérgico toda su vida, no necesariamente sufre las enfermedades. Se pueden manejar».
Sobre la prevención, explicó que las alergias tienen un componente hereditario que involucra múltiples factores genéticos, aunque no dependen de un único gen. Por eso, hijos de padres alérgicos pueden manifestar reacciones distintas, más leves o más intensas. Recomendó prestar especial atención en familias con antecedentes de asma, rinitis, alergia al maní o reacciones a picaduras de abejas, avispas u hormigas, ya que una detección temprana permite evitar cuadros graves.
El especialista también abordó los riesgos de la calefacción en espacios cerrados. Recordó que durante años el uso de braseros, salamandras y cocinas a fuego directo —especialmente en viviendas rurales— representó un peligro serio por la reducción del oxígeno ambiental. «Siempre un aumento del CO2 o del monóxido de carbono es malo para la salud», advirtió, e insistió en la importancia de ventilar los ambientes.
También recomendó que las personas con alergias respiratorias eviten vivir o permanecer en espacios donde se fuma, y advirtió sobre los cigarrillos electrónicos: los vapeadores «tampoco son inocuos para la salud», afirmó.
Por último, Frada se refirió a la vacunación antigripal y cuestionó la influencia de los movimientos antivacunas. «Los grupos antivacunas hicieron mucho mal al mundo en general. Las vacunas se hicieron para que nosotros no nos enfermemos, no para enfermarnos», sostuvo. Señaló que parte de la desconfianza actual tiene raíces en lo ocurrido durante la pandemia de COVID-19, cuando las vacunas fueron desarrolladas en plazos más cortos que los habituales. Sobre la vacuna antigripal, explicó que la inmunización anual es necesaria porque el virus muta cada año: «Todos los años nos vacunamos para justamente no tener gripe. Lo que la gente llama gripe es influenza». Y advirtió que quienes no se vacunan tienen mayor probabilidad de enfermarse, lo que puede agravar los cuadros en personas con antecedentes alérgicos.
Con informacion de Primera Edicion.