Roberto Ferreira, director del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) en representación de los productores, viaja a Buenos Aires para plantear ante el gobierno nacional la necesidad de restituir las facultades regulatorias del organismo, entre ellas la de fijar precios mínimos para la hoja verde, atribución que el instituto perdió tras la desregulación del sector.
La situación económica que describe Ferreira es crítica: el kilo de yerba mate se paga actualmente entre 200 y 260 pesos, mientras que el costo de producción ronda los 450 pesos. Eso implica que los productores reciben aproximadamente un 50% menos de lo que les cuesta cosechar la materia prima.
«La devolución de las facultades es fundamental. El INYM debe poder sentarse en una mesa con todos los eslabones de la cadena, analizar los costos y, en función de eso, establecer un precio que no esté por debajo del costo de la materia prima», sostuvo Ferreira.
El dirigente también cuestionó el argumento de la superproducción, que suele utilizarse para justificar los precios bajos. Citó cifras de ingreso de hoja verde para rebatirlo: en 2015 fueron 800 millones de kilos; en 2018, 809 millones; en 2021, 829 millones; y en 2025, 889 millones. Sobre los stocks de yerba canchada, indicó que en 2011 eran 219 millones de kilos, en 2015 bajaron a 207 millones y actualmente rondan los 188 millones. «No hay una superproducción, todo lo contrario», remarcó.
Ferreira apuntó además contra la concentración del mercado. Señaló que dos grandes empresas consumen cerca del 40% de la producción total y controlan además el secado, el procesamiento y la venta. «Poner a un productor que cosecha 50 toneladas de yerba verde a negociar con una empresa que opera con 200 millones de kilos de hoja verde es una completa locura», afirmó.
«Ellos manejan el mercado por completo. La intervención del gobierno nacional en la desregulación favoreció aún más a ese sector de la cadena yerbatera y dejó al productor un 50% por debajo de lo que cuesta producir un kilo de yerba. Encima, cuando le pagan, lo hacen con cheque. Es muy complicado», lamentó.
Sobre el mercado externo, el dirigente señaló que el año pasado se exportaron 58 millones de kilos, pero también se importaron 10 millones, y advirtió que en los supermercados se encuentran yerbas extranjeras a precios de entre 13.000 y 16.000 pesos el kilo. «Nuestras yerbas ven desprestigiado su valor, y esto permite que las marcas extranjeras ganen terreno», indicó.
Respecto a si existe voluntad política del gobierno nacional para devolver las facultades al INYM, Ferreira fue cauto: «No sé si hay voluntad política, pero vemos esto como una oportunidad de hacer el planteo, que es la realidad que viven muchos misioneros y correntinos que producen materia prima de excelente calidad y que, lamentablemente, sufren una situación muy delicada».
Ante un eventual resultado negativo en las gestiones, el dirigente aseguró que el sector seguirá adelante. Remarcó que la entrega de hoja verde se encuentra actualmente un 30% por debajo de años anteriores, lo que desmiente la tesis del sobrestock.
«Los productores no quieren subsidio, solo quieren que se les pague lo que corresponde», concluyó.
Con informacion de Misiones Online.