El 9 de Julio tuvo este año un perfil distinto en Cerro Corá. A la ceremonia oficial se le sumó la primera edición de los Patios Culturales, una iniciativa que convirtió patios familiares, chacras y emprendimientos rurales en once paradas de un recorrido abierto al público, con gastronomía regional, paisaje y tradiciones locales como ejes centrales.
La convocatoria superó las expectativas: vecinos y visitantes de distintos puntos de la provincia se sumaron por voluntad propia al recorrido, que distribuyó sus espacios en diferentes sectores de la localidad y sus alrededores. Cada parada ofreció una propuesta particular, desde recetas familiares y productos de la chacra hasta antiguas casonas, senderos naturales y música en vivo.
El acto protocolar por la Independencia fue presidido por el gobernador Hugo Passalacqua, quien se refirió al federalismo e instó a «pensar diferente». Estuvieron presentes el ministro coordinador general de Gabinete, Carlos «Kako» Sartori; el ministro de Hacienda, Adolfo Safrán; el intendente local Diego Pedrozo; además de legisladores, representantes de fuerzas de seguridad, docentes, abanderados y vecinos.
Concluido el acto oficial, la jornada se trasladó a las calles del pueblo. En los alrededores de la plaza San Martín, los fogones marcaron el ritmo desde temprano: corderos y chivitos a la estaca, cortes vacunos, empanadas y especialidades regionales se prepararon sobre las brasas durante toda la mañana y la tarde.
Uno de los puntos del circuito fue Lo de Marta, ubicado frente a la plaza central, donde la propuesta se centró en la cocina con horno de barro: carnes de vaca y cerdo, pernil, mandioca y empanadas de cordero y carne vacuna. La técnica de cocción a fuego lento llamó la atención de muchos visitantes que no la conocían de cerca.
El resto de los patios ofreció un menú variado que incluyó locro, arroz a la valenciana, sopa paraguaya, pan casero, reviro, pastelitos, choripanes, bondiola y alfajores artesanales, entre otros productos elaborados en las chacras de la zona. Varios espacios incorporaron además recorridos históricos, miradores y espectáculos musicales.
Entre las propuestas más destacadas estuvo Eco Aldea La Espiral, a un kilómetro del casco urbano. Su anfitrión, Baltazar Cruz, combinó gastronomía con turismo de naturaleza. «La gente se encontró aquí con un hermoso espacio de 50 hectáreas de reserva natural. Aparte tenemos un espacio comunitario donde solemos llevar a cabo distintas propuestas tanto para las infancias como los mayores», contó Cruz. El lugar ofreció sopa paraguaya, mate cocido y limonada, senderismo, recorridos por un arroyo y un espejo de agua natural, y actividades recreativas para chicos. El músico Guillermo Connor, que fusiona folclore con sonidos contemporáneos, fue el artista principal de la jornada en ese espacio.
La iniciativa también visibilizó el trabajo de pequeños productores locales, que durante días prepararon su oferta: miel, mandarinas, panificados, dulces y otros productos regionales. Varios patios sumaron música en vivo y danzas típicas con participación del ballet oficial de Misiones.
Con informacion de Primera Edicion.