Las farmacias misioneras venden hasta un 25% menos que en años anteriores

El sector farmacéutico de Misiones atraviesa un año difícil. A pesar de que el invierno es la temporada de mayor movimiento por las enfermedades respiratorias, las ventas en las farmacias de la provincia se ubican entre un 20% y un 25% por debajo de lo registrado en períodos equivalentes de años anteriores.

Así lo señaló Vania Ilchuk, presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Misiones, quien describió un mercado errático: «Hay un mayor movimiento, pero no tenemos para nada las ventas que teníamos siempre en esta época del año. Hay días en que está todo muy quieto, y otros en los que se mueve un poco más, pero no es un comportamiento continuo».

El perfil del consumidor también cambió. Según Ilchuk, «el consumidor anda con la plata justa. Se sigue viendo que compran la medicación por blister y ya no tanto por caja. Compran solamente lo indispensable».

El panorama local se enmarca en una tendencia nacional. El último informe del Observatorio de Salud, Medicamentos y Sociedad de la Confederación Farmacéutica Argentina (Cofa) registró una caída interanual del 0,43% en la cantidad de envases dispensados en farmacias de todo el país. Al mismo tiempo, el Indec informó que la facturación de la industria farmacéutica alcanzó los 3,04 billones de pesos en el primer trimestre de 2026, con un crecimiento del 32,7% impulsado por el mercado interno y las exportaciones, lo que refleja una brecha entre la producción y el consumo real.

Para morigerar el impacto en los bolsillos, Misiones cuenta con el programa Ahora Remedios, que el gobernador Hugo Passalacqua prorrogó hasta el 30 de septiembre. La iniciativa, articulada entre el gobierno provincial, el sector farmacéutico y el Banco Macro, ofrece un reintegro del 15% en la compra de medicamentos, pañales y complementos alimenticios abonados con débito de esa entidad para jubilados y pensionados.

Más allá del nivel de ventas, las farmacias enfrentan otros problemas operativos. Ilchuk explicó que el pago con medios electrónicos genera costos adicionales por comisiones, impuestos y plazos de acreditación. A eso se suman las demoras en los pagos de obras sociales, que en muchos casos volvieron a extenderse a plazos de entre 60 y 90 días.

En cuanto al Pami, la presidenta del Colegio indicó que la situación mejoró respecto de los primeros meses del año, aunque persisten montos pendientes vinculados a pagos realizados con instrumentos financieros. Además, el convenio entre el organismo y las farmacias vence en septiembre, y el sector sigue de cerca las negociaciones para su renovación. Pese a las dificultades, la mayoría de las farmacias misioneras continúa atendiendo a los afiliados de esa obra social.

Sobre esta situación, Ilchuk fue directa: «Muchas veces somos los financiadores del sistema de salud porque somos quienes sostenemos la atención mientras esperamos el cobro de las prestaciones».

En materia de precios, la presidenta del Colegio señaló que los aumentos de este año se ubicaron por debajo de la inflación. Sin embargo, reconoció que la pérdida de poder adquisitivo sigue limitando el acceso a los medicamentos: «Si uno hace los cálculos por seis meses o un año, el impacto es más grande porque los salarios no fueron al mismo ritmo».

Como estrategia de supervivencia, tanto las farmacias como sus proveedores ampliaron las facilidades de pago. «Todos necesitamos vender y subsistir. Es una realidad que atraviesa a todos los sectores comerciales y las farmacias no son una excepción», concluyó Ilchuk.