Las lluvias que afectaron Misiones entre el domingo y el martes dejaron acumulados de hasta 70 milímetros en distintos puntos de la provincia. Para Favio Cabello, director de la Oficina de Prevención ante Desastres Naturales (OPAD), estos registros no son casuales: responden a la influencia de El Niño, que comenzó a manifestarse a fines de mayo.
El meteorólogo precisó que las precipitaciones fueron especialmente intensas en el centro y el sur provincial. «Hoy siguen muy intensas las lluvias, especialmente en el interior, donde se han registrado entre 50 y 70 milímetros. Acá en Posadas estamos tocando los 40 milímetros. Es mucha agua», señaló en diálogo con Canal12misiones.com.
Cabello subrayó que este comportamiento resulta inusual para la época invernal. «Estamos con más lluvia que lo normal y eso que estamos en el invierno. Cada precipitación que estamos teniendo últimamente tiene estas características, con mucha agua. Las tormentas de El Niño son así», explicó.
En cuanto al corto plazo, el especialista indicó que las lluvias irán cediendo de forma gradual. «Mañana miércoles todavía habrá cielo nublado y lluvias durante la mañana en el centro y norte de Misiones. En la zona sur ya no se prevén precipitaciones para el resto de la jornada. El jueves y el viernes tendremos mejores condiciones en toda la provincia, sin lluvias, con mañanas frescas y tardes templadas», detalló. Para el lunes y martes de la semana siguiente anticipó «días cálidos».
La advertencia más seria, sin embargo, apunta a los meses que vienen. «Cuando comience la primavera y aumenten las temperaturas, El Niño se va a intensificar aún más y las precipitaciones serán mucho más importantes. Este Niño va a ser el más fuerte de todos los tiempos de los que se tiene registro, y no lo digo yo, lo dice la NOAA», afirmó Cabello, en referencia a la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos.
Según recordó el director de la OPAD, los organismos internacionales estiman que el fenómeno se extenderá hasta marzo o abril del año próximo. En ese período, advirtió, podrían multiplicarse las lluvias intensas, las tormentas con granizo, las ráfagas fuertes, los anegamientos urbanos y los daños en infraestructura. «Va a haber que estar atentos tanto la población como las autoridades, porque habrá que destinar recursos para hacer frente a los daños que puedan causar las tormentas», concluyó.
La OPAD mantiene el monitoreo meteorológico y recomienda a los vecinos consultar los avisos oficiales ante la posibilidad de nuevos episodios de lluvias intensas.