Durante mucho tiempo, producción agropecuaria y conservación de la naturaleza fueron presentadas como actividades incompatibles. Una iniciativa que lleva casi dos décadas de trabajo en el Cono Sur busca demostrar lo contrario.
La Alianza del Pastizal reúne hoy a más de 200 productores ganaderos de 13 provincias argentinas, con más de 700 mil hectáreas de pastizales naturales bajo un modelo que integra producción, cuidado del ecosistema y generación de valor económico. En Argentina, la iniciativa es impulsada por la Asociación Aves Argentinas, junto con organizaciones socias de Brasil, Paraguay y Uruguay.
Hernán Casañas, director ejecutivo de Aves Argentinas, explicó que los pastizales naturales conservan suelos, regulan el agua, almacenan carbono y albergan una enorme diversidad de especies, y que el objetivo es demostrar que proteger esos ambientes también puede generar oportunidades concretas para quienes producen.
Uno de los instrumentos más recientes que incorpora la alianza son los mercados de carbono. A través del Proyecto Carbono del Pastizal, se promueven prácticas de manejo que contribuyen a la captura y almacenamiento de carbono en los suelos. Esta iniciativa ya abarca 46 establecimientos en nueve provincias, con más de 130.000 hectáreas bajo esquemas de gestión orientados a generar beneficios ambientales medibles y verificables.
Más allá del trabajo directo con productores, la Alianza también impulsa la generación de conocimiento científico, la capacitación técnica y el desarrollo de políticas públicas vinculadas a la conservación de estos ecosistemas, donde habitan más de 500 especies de aves y una amplia diversidad de flora y fauna nativa.
A casi veinte años de su creación, la experiencia se consolida como una de las referencias regionales en ganadería sustentable, en un contexto global marcado por el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la búsqueda de sistemas productivos más resilientes.
Con informacion de Misiones Online.